El mercado aún mira a América del Sur
La cosecha gruesa ya comenzó,sin embargo en Chicago todavía no se puso el ojo en Sudamerica.
Tradicionalmente, este es un momento del año en donde los operadores internacionales empiezan a mirar cada vez menos el impacto de la cosecha sudamericana de maíz y de soja, al tiempo que van concentrando su atención en las estimaciones sobre el área a implantarse con estos productos en el hemisferio norte y, especialmente, en los Estados Unidos.
Sin embargo, este no es un año habitual. Además de los factores propios de oferta y demanda, existen un sinnúmero de variables que, claramente, tienen y tendrán un impacto determinante en la formación de los precios de los granos. En tal sentido, a los consabidos problemas logísticos en Brasil y a la retraída oferta argentina de la oleaginosa, se suman ahora algunas heladas registradas en el centro y en el sur de Buenos Aires y bajas temperaturas en otras zonas de la pampa húmeda que habrían generando frenos importantes en el desarrollo de los cultivos tardíos.
Si bien todavía es difícil medir el impacto en términos de volumen, ello contribuirá a reducir los guarismos de producción en nuestro país. A estos factores que poseen -en principio- un impacto positivo sobre las cotizaciones, se contraponen las variables económico/financieras internacionales. Sin lugar a dudas, la recomposición que vienen mostrando los mercados financieros (Dow Jones, Nasdaq, entre otros) en los Estados Unidos desde comienzos del año, muestra a las claras que por lo menos existe una visión un poco más optimista sobre el devenir de la economía estadounidense. Y si bien esta situación fue opacada esta semana por lo ocurrido en Chipre, las tendencias estadounidenses parecieran ir consolidándose.
