Más de 34 años en La Rural: el artesano argentino que conmovió a Juan Pablo II con una obra hecha por toda su familia
César García es soguero y recibe al público en la exposición Rural con su espacio "Ramos Generales"; ofrece cuchillos, platería y trabajos de soguería

Hay objetos que se venden. Otros se exhiben. Y algunos simplemente cuentan una historia.
Para César García, artesano soguero radicado en Tandil y expositor ininterrumpido de la Exposición Rural desde 1992, existe una pieza que resume el trabajo de toda una vida y el legado de su familia. No está en una vitrina para ser comercializada ni tiene precio: es un crucifijo que viajó hasta el Vaticano y fue recibido por el papa Juan Pablo II.

Cada vez que recuerda esa historia, la emoción sigue intacta. "No fue un trabajo más. Lo hicimos entre toda la familia. Cada uno aportó un poquito. Cada vez que lo recuerdo me emociona", cuenta César.
El crucifijo que llegó al Vaticano
La obra fue realizada con motivo de la beatificación de Concepción, hermana de la abuela materna de García, una religiosa asesinada durante la Guerra Civil Española por negarse a renunciar a su fe. Como homenaje, toda la familia participó en la confección del crucifijo haciendo cruces y diseños, que luego fue llevado a Roma y entregado personalmente a Juan Pablo II.

Más tarde, el Vaticano hizo llegar una bendición especial dirigida a toda la familia en agradecimiento por el obsequio. Para el artesano, ninguna de las miles de piezas que realizó en más de cuatro décadas de oficio tiene el mismo significado.

