La incertidumbre legal retrasa el plan contra la deforestación de Brasil
Reguladores, propietarios de tierras y agricultores desconocen el tiempo que les llevará poner en marcha el nuevo "código forestal".
Brasil tiene problemas para aplicar su nueva política forestal, un año después de reformar sus antiguas normas, lo que se suma a la incertidumbre que parece fomentar un aumento en la deforestación de la selva amazónica.
Reguladores, propietarios de tierras y agricultores dicen que no saben cuánto tiempo les llevará poner en marcha el nuevo "código forestal", una ley que, entre otras normas, señala la cantidad de bosques que deben ser preservados dentro de las granjas y de otras propiedades productivas.
El miércoles, la presidenta Dilma Rousseff reconoció el tamaño de la tarea, especialmente el primer paso que consiste en registrar las más de 5 millones de granjas y haciendas del país, un proceso esencial para demarcar las tierras de cultivo existentes y separarlas del terreno protegido.
"Tenemos que considerar esto como uno de los grandes desafíos del país", dijo la mandataria durante un discurso en la capital, Brasilia.
"Demostraremos que tenemos sólidos instrumentos para mantener un equilibrio entre la productividad de la agricultura, haciendas y forestales, y la protección del medio ambiente", sostuvo.
