Hoy se compra 1 barril menos de petróleo por cada tonelada de soja que se exporta

Es por la suba del crudo a nivel internacional y la baja del precio de la oleaginosa en Chicago. El poder adquisitivo de la soja es de los menores de la década, aunque ayer subió 3%

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Hoy se compra 1 barril menos de petróleo por cada tonelada de soja que se exporta
20deAgostode2013a las07:23

La soja ya no es lo que era. O el dinero que se obtiene de ella alcanza menos para hacerse de otros bienes. Casi como el salario en épocas de inflación, donde el poder adquisitivo se va achicando, mientras bienes y servicios mantienen en una curva ascendente más o menos pronunciada. Ese es el derrotero que por estos días atraviesa la soja, el principal producto de exportación de la Argentina, por años fuente de dólares y sustento del modelo económico K, que vale 23% menos que un año atrás.

El ‘yuyo’, como alguna vez lo denominó la presidenta Cristina Fernández, ya no alcanza para comprar la misma cantidad de petróleo que lograba adquirir hace unos meses. La soja medida en petróleo se encuentra hoy 19,4% abajo del promedio de los últimos diez años.

Es por la caída del precio internacional de la oleaginosa y un alza del valor del crudo a nivel mundial. En julio, el precio internacional de la soja se redujo 23,22% interanual, mientras el petróleo se incrementó en 4,44%.

De acuerdo con el último informe de coyuntura del Ieral de la Fundación Mediterránea, en los últimos diez años, la tonelada de soja permitía comprar 5,87 barriles de crudo. Hoy, a precios de julio último, la misma cantidad de oleaginosa permite adquirir 4,73 barriles.

La entidad que dirige Jorge Vasconcellos identificó el ratio soja-petróleo como un indicador de relevancia teniendo en cuenta que ambos productos muestran los dos platillos de la balanza: el principal producto de exportación local, que explica el 25% de las ventas al mundo, versus la energía, un rubro en el que la Argentina se convirtió en importador neto en los últimos años.

El trabajo del Ieral sostiene que de enero a julio, el poder adquisitivo de la soja en términos de petróleo volvió a niveles de 2011, tras caer respecto de 2012, cuando la sequía en Estados Unidos derivó en un alza de precios de poroto (lo llevó al récord de u$s 650 por tonelada en septiembre), mientras se registraba un incremento muy moderado de los precios del petróleo.

Entre enero y julio últimos, una tonelada de soja pudo comprar 4,92 barriles de petróleo, contra 5,12 barriles del mismo período de 2012, y muy similar al ratio de los siete primeros meses de 2011 (4,89 barriles por tonelada).Así este lapso se constituyó en uno de los que menor poder adquisitivo mostró la soja en términos de petróleo en la última década.

El deterioro del precio relativo entre soja y petróleo se refleja en la evolución del comercio exterior argentino, indica el Ieral, que puntualiza que el intercambio se retrajo 1,4% en el primer semestre, contra igual lapso del año pasado, como consecuencia de un alza en los precios de las importaciones (2,7%) frente a valores de exportación más estables (suba de 1,3% interanual). El Ieral enfatiza que los precios de las exportaciones argentinas aún se mantienen en niveles muy elevados: en el primer semestre estuvieron 17,2% arriba del promedio de los últimos diez años. Eso porque, de acuerdo a varios analistas, los precios de los granos y oleaginosas continuarán elevados, aunque no en los niveles de 2012 (la soja por casa está 200 dólares por debajo del récord de u$s 650 la tonelada).

Ante ese panorama, Ieral consigna que el deterioro del precio relativo soja/petróleo pareciera estar anticipando el comienzo de una nueva etapa: productos que exporta la Argentina con un dinamismo más moderado que en años previos, lo que podría acentuar el fenómeno de la restricción externa.

Expone que en 2011, los precios de los productos que exporta la Argentina subieron 18,6% y los que importa lo hicieron 7,2%. Sin tener en cuenta cambios en las cantidades, la balanza comercial mejoró u$s 8.623 millones respecto de 2010, por lo que “la economía pudo crecer y aumentar fuertemente las importaciones (en un contexto de salida de capitales) sin experimentar restricción externa”, reseñó el Ieral.

Mirando al 2014, el informe sostiene que aún cuando los precios de exportación son similares a los 2011 (que fueron muy buenos) y los de las importaciones mantienen su evolución tendencial, el efecto precios sobre la balanza comercial sería negativo en u$s 4.810 millones. 

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