A la espera de las lluvias

La falta de lluvias se hace notar en la zona. Los lotes de trigo están en etapa de encañazòn , en la cual crece la necesidad y el consumo de agua.

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27deSeptiembrede2013a las07:33

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2014 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La falta de lluvias se hace notar en la zona. A principios de la semana se registraron lluvias muy leves y salteadas, que no modificaron el panorama. Los lotes de trigo están en la etapa de encañazón, en la cual crece la necesidad y el consumo de agua. Muestran un pobre desarrollo y a esta altura los lotes ya habrían perdido un 20% del potencial de rendimiento. 

Por la falta de humedad no se ha iniciado la siembra de maíz. Es oportuno notar que la intención de siembra de este cereal cayó cerca del 20% respecto de la última campaña. Las causas son por un lado la elevada inversión que requiere el cultivo en un contexto de restricción financiera, altos costos y proyecciones de resultados magras o de quebranto. Por otro lado, pesa también la intervención en el mercado de exportaciones, que genera precios diferenciales entre la paridad de exportación (FAS teórico) y el FAS de mercado, ante la falta de competencia entre la exportación y el consumo. Estos descuentos que sufre el productor se suman a la pesada carga de las retenciones.

Las proyecciones del cuadro adjunto para siembras en campo propio muestran a la soja de 1ª con el resultado neto proyectado más alto. Los números de la secuencia trigo-soja 2ª, aunque altos, no dejan de ser nominales, ya que se sembró muy poco trigo. Además, con el mercado de exportaciones intervenido previsiblemente no se autorizarán exportaciones hasta tanto esté definido el volumen de producción. Los precios, por la escasez, son actualmente altos, pero en cosecha volverán a caer por debajo de la paridad de exportación.

En maíz, los rindes de indiferencia para cubrir costos totales son elevados, del orden de 80 qq/ha. En soja el rinde de indiferencia es de 27 qq/ha.

En campo arrendado, para un valor de arriendo de 15 qq/ha de soja para soja de 1ª y 14 qq/ha para maíz, las proyecciones son de quebranto para el maíz. El rinde de indiferencia en este caso es de 97 qq/ha, mientras que para soja de 1ª es de 36 qq/ha. El maíz se sembrará en mayor medida en campo propio.

Por el momento, los precios internacionales están sostenidos, a la espera de que tome ritmo la cosecha en EE.UU., y se conozcan los rindes reales, ya que hay disparidad en el estado de los lotes entre los diferentes Estados, tanto en soja como en maíz. En el plano local, los productores esperan lluvias en un contexto de recursos financieros escasos, altos costos, y precios recortados doblemente por las retenciones y por la intervención en el mercado de exportación de maíz y trigo.

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