Es tiempo de cuidar al trigo y la cebada
En la estratégica zona del sur bonaerense, un relevamiento mostró que este año hay que estar muy atentos al avance de las malezas y las enfermedades.

El trigo y la cebada están ingresando en un período sensible para la toma de decisiones en cuestiones sanitarias y, así, el correcto control de las malezas y de las enfermedades será clave para evitar reducciones significativas de los rendimientos.
En este escenario, los ingenieros Fidel Cortese y Ramón Gigón recorrieron campos en Necochea, Tres Arroyos, González Chávez, San Cayetano y Coronel Pringles, en el sur y sudeste de la provincia de Buenos Aires, una región clave para estos cereales, para evaluar cuál es la situación.
Según Gigón, de la Chacra Experimental Integrada Barrow, de INTA, “hay un pico histórico de avena fatua para este mes”. Y agregó: “Este es el momento en el que nacen las malezas y por lo tanto hay que estar muy alerta, sobre todo en aquellos lotes sembrados con cebada tardía que recién muestran una o dos hojas, y que no fueron tratados. Con respecto al raigrás, que este año apareció muy temprano, se ven escapes que vienen del barbecho”.
Gigón dijo también que se registra una gran presencia de sanguinaria (Polygonum aviculare L), una de las malezas más reconocidas de hoja ancha en el invierno. Sin embargo, como ocurre todos los años, el principal problema siguen siendo las malezas de hojas finas, como la avena fatua y raigrás perenne (Lolium perenne).
