Por el frío, el arroz no nace
Las temperaturas del suelo -sumado a la escasa humedad- complican el comienzo de la campaña. Las semillas llevan veinte días bajo tierra y aún no emergen, lo que podría obligar a resembrar grandes extensiones. El dato positivo es que se rompió la inercia y este año la superficie volvió a crecer.

Las bajas temperaturas del suelo y la escasa humedad en los lotes complican el inicio de la campaña arrocera en la provincia. A veinte día de iniciadas las siembras ya se cubrió entre el 15 y el 18% de la superficie proyectada sin que haya nacimientos a las vista. Semejante retraso hace temer por la supervivencia de las semillas enterradas y eleva el riesgo para los productores de tener que resembrar grandes extensiones, con el gasto extra que ello implica para un cultivo que viene acosado por el alza de los costos.
La contracara de ello es la proyección de un incremento en la superficie de aproximadamente un 3% respecto de 2012 y una recomposición parcial del precio del grano, ya que mientras hace un año el arroz cáscara valía $0.90 el kilo hoy cotiza $1.60.
Peligro bajo tierra
“La campaña viene complicada porque estas bajas temperaturas y la escasa humedad dificultan la germinación; la siembra empezó el 10 de septiembre y prácticamente no hay un lote que haya emergido”, explicó el ingeniero Rodolfo Vicino, jefe de la delegación San Javier del Ministerio de la Producción. Según indicó, el problema se genera cuando la semilla inicia el proceso de germinación -porque dispone de un poco de humedad o a cierta hora del día alcanza la temperatura apropiada- pero luego se detiene y muere.
