Comienza un difícil empalme de cosechas en trigo
Promediando el mes de octubre, se acerca el comienzo de la cosecha de trigo en las regiones productoras del norte del país, con perspectivas muy poco alentadoras.

La recuperación del área sembrada en el último otoño fue débil tras la profunda caída del año pasado, mientras que las heladas del invierno y la primavera extremadamente seca impactaron muy negativamente sobre el desarrollo de los cultivos.
Por estos días una considerable proporción de la superficie cultivada se encuentra en condiciones regulares o malas. Sólo la provincia de Buenos Aires logra diferenciarse del resto, manteniendo perspectivas razonablemente buenas y sólo pequeñas dificultades en distritos puntuales como Bahía Blanca o 25 de mayo. En general, los suelos cuentan con adecuados niveles de humedad gracias a lluvias oportunas y periódicas desde el mes de agosto. En cambio, en Córdoba y Santa Fe el estado general es más complicado, con señales de principios de sequía en buena parte del territorio. Más aún, las provincias de Chaco, Santiago del Estero y Catamarca presentan una situación decididamente peor.
En función de esta preocupante realidad, la resolución 992/2013 publicada el martes en el Boletín Oficial declaró el estado de emergencia agropecuaria en seis provincias de nuestro país. En todos los casos se trató de distritos afectados por sequías y altas temperaturas, con alta propensión a la aparición de incendios y enormes pérdidas en la producción agrícola y ganadera durante este año.
