La Torre de Babel agrícola: de un dato, varias versiones

Por si algo faltaba al caos estadístico que vive el sector se agregó ahora la CGE y su estimación de la cosecha de trigo. Es la primera vez que la entidad realiza una previsión agrícola, pese a no tener los recursos necesarios.

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La Torre de Babel agrícola: de un dato, varias versiones
26deOctubrede2013a las07:14

Por si algo faltaba al caos estadístico que vive el sector se agregó ahora la CGE y su estimación de la cosecha de trigo.

Es la primera vez en su historia que la entidad empresaria, reflotada por Guillermo Moreno y presidida por el kirchnerista Ider Peretti, realiza una previsión agrícola. Calculó 10,5 millones de toneladas, aunque no cuenta con instrumental, sistema, presupuesto y el personal necesarios para realizar esta tarea. Si la hubo, una ronda de consultas fue más que suficiente. Lo importante era terminar de tapar la pésima noticia que dieron la semana pasada los técnicos del Minagri con su estimación de 8,8 millones de toneladas realizada después del trabajo a campo.

Es un hecho que la manipulación de estadísticas por funcionarios del Gobierno ya provoca acostumbramiento en la sociedad, si no, no se entiende cómo no se armó un escándalo al sacar de escena en menos de 24 horas el cálculo de las 8,8 millones de toneladas aduciendo errores en el sistema de carga y procesamiento de datos. A pesar de los esfuerzos por ocultarlo, el presagio de estar a las puertas de otra muy mala cosecha de trigo con un saldo exportable de apenas 2,2 millones de toneladas llegó a generar un fuerte impacto sobre los precios del trigo en los mercados de Chicago y Kansas, donde se registraron alzas superiores a los 7 dólares por tonelada.

El reciente amague de la cartera agrícola puede ser sólo una anécdota que demuestra la pérdida de confiabilidad que están sufriendo las estadísticas. En la bíblica Torre de Babel vivían todos sus habitantes confundidos porque en lugar de una, hablaban diferentes lenguas, por lo que nadie se entendía. En la torre de la agricultura argentina a cada dato que debiera ser único y objetivo le caben varias versiones. Se hace difícil no estar confundido. La última cosecha de maíz tiene tres opciones: para Guillermo Moreno, con datos de la Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno (Ucesci), fueron 30,3 millones de toneladas; para el Minagri, fueron 32,1 millones, y para las Bolsas de cereales, la producción no superó los 26 millones de toneladas. ¿Quiere saber cuál fue el saldo exportado de maíz? El mismo Minagri ofrece diversas versiones que van de los 15 a los 21 millones de toneladas ¿Quiere saber cuántos dólares ingresaron por las exportaciones del cereal? Tendrá que tirar la moneda para elegir entre lo que informa Senasa y los datos del Indec. Sobran los ejemplos de estas incongruencias.

Mientras desde el Estado los funcionarios de turno se toman este tipo de libertades a los productores, acopiadores, exportadores y elaboradores no les queda otra que fatigarse llenando los formularios para declarar las tenencias y producciones de granos, campaña tras campaña. Información que se envía a la Ucesci, pero que después no aparece publicada en su página web y tiene un uso tan restringido que ni siquiera llega a la cartera agrícola como un informe. Sus resultados se transmiten de boca en boca.

Para los teóricos del marxismo como el viceministro de Economía, Axel Kicillof, el derrumbe de la Unión Soviética se debió a que no contaban con planillas de Excel. Es decir, a los jerarcas rusos les faltaba la herramienta de acceso a la información privada que tiene hoy el Gobierno. La creencia del kirchnerismo es que una vez construida La Gran Planilla de Excel con toda la información sobre las tenencias de granos se podrá intervenir con la mayor eficacia sobre la producción y los precios. El mercado pasaría a ser no sólo una fuente inagotable de sospechas, sino un artefacto pasado de moda.

Se conforma así un escenario doblemente amenazado: por la ausencia de estadísticas confiables y por la creencia que se está manejando información como para reemplazar el funcionamiento de los mercados. Así, la escasez de las producciones se vuelve una moneda corriente. Esta semana lo están viviendo en carne propia los molineros, en especial los chicos y medianos, que están parados a la espera del trigo de la nueva cosecha porque de la vieja ya no queda ni un solo grano.

Por ahora, de los primeros lotes cosechados en el norte de Santa Fe sólo vienen malas noticias: rindes que van de 4 a 10 quintales.

El experimento K de intervención en los mercados ya generó suficientes fracasos como para no pensar en un cambio. ¿Llegarán después de este fin de semana?

RESUMEN

43%// Faena de hembras

Con este valor alcanzado en septiembre finalizó la fase de recomposición de existencias.

LA FRASE

Luis Etchevehere // Presidente SRA

"Al Chaco en retenciones se le fueron US$ 1952 millones en diez años"

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