Empresas de insumos mantienen dolarizadas sus ventas al campo

Exponen en las facturas el monto a pagar en pesos, pero en una nota al pie indican el valor en dólares y lo recalculan al vencimiento. Pueden pasar seis meses entre emisión y cancelación.

Por
Empresas de insumos mantienen dolarizadas sus ventas al campo
29deOctubrede2013a las06:57

Las empresas de insumos agropecuarios encontraron un mecanismo para no perder ingresos por tipo de cambio, pese a que desde hace más de un año no pueden emitir facturas en dólares.

En junio de 2012, la AFIP eliminó de los aplicativos de facturación electrónica la posibilidad de emitir las facturas en moneda extranjera. Como cada recibo debe ser cargado para su aprobación por parte del ente recaudador, las firmas tuvieron que empezar a facturar en pesos para obtener el Código de Autorización Electrónica (CAE) correspondiente.

Pero la economía del campo, en especial la agrícola, está dolarizada, básicamente, porque existen insumos importados como fertilizantes y agroquímicos, y además, la “moneda de cambio” es la soja, dolarizada desde el vamos. De ahí que las empresas inevitablemente quieran encontrar formas de quitarse el corset pesificador con el que las corre el gobierno nacional.

Compañías nacionales y multinacionales de semillas, fertilizantes, agroquímicos y demás insumos para el agro comenzaron a incorporar en sus facturas emitidas una leyenda que, por un lado, expone el monto a pagar en dólares, y por otro, explica que en el día del vencimiento, el pago se hará en pesos por la cantidad de dólares expresados, a tipo de cambio oficial del día anterior. 

Para comprar los bienes que necesitaron para la siembra de soja que está comenzando, los productores se encontraron con leyendas del tipo “la presente factura equivale a dólares estadounidenses XXX. Al solo efecto de la emisión de la misma, ha sido convertida al tipo de cambio $ XXX por cada dólar estadounidense”. Según el texto que acercó una fuente que pidió no ser nombrada, la nota al pie agrega que “en consecuencia, el importe equivalente consignado en esta factura será abonado en pesos” conforme a “la cotización tipo vendedor para pagos al exterior de importaciones de esta clase de mercaderías vigente al día anterior de la fecha de pago”. Algunas leyendas agregan que la diferencia cambiaria será computada como nota de crédito o débito, según corresponda, mientras que otras explican que la diferencia “integrará el neto gravado a los fines del IVA y será debitada o acreditada según corresponda”.

La intención de cuidarse de la variación cambiaria se intensifica si se tiene en cuenta que algunas de las facturas emitidas por mercadería entregada tienen un vencimiento a un plazo de seis meses. Es el caso de algunas empresas, semilleras por ejemplo, que cobran la mercadería a cosecha. Otras facturas son a corto plazo pero igual, la firmas deciden tomar recaudos.

Si bien una fuente que pidió el anonimato indicó que no se trata de una práctica extendida, productores agrícolas consultados por este diario recibieron hasta cuatro facturas –algunas por grandes montos– con estas leyendas.

La Afip no emitió una resolución que impidiera la facturación en dólares sino que, como sucedió con la venta de divisas al público, fue un sistema operativo el que implementó la prohibición. Las firmas aseguran que el saldo puede pagarse en dólares, lo que es difícil porque el BCRA impide hacer transferencias locales en mone da extranjera.

Temas en esta nota