La carne subió 10% en Liniers y ya se siente en el mostrador
En una semana hubo aumentos de casi 1 peso por kilogramo, empujados por la falta de hacienda. "En términos relativos la carne vacuna está muy barata. Un kilo de milanesas sale 45 pesos, casi lo mismo que una docena de facturas" aseguró Schiariti.

Bastó que Guillermo Moreno se preguntara “de qué inflación estamos hablando, si la carne no sube hace tres años”, para que los precios del alimento más popular entre los argentinos se dispararan esta semana cerca del 10% y se sumaran a las subas en naftas, taxis, prepagas y entradas de fútbol, entre otros ajustes posteriores a las elecciones del 27 de octubre.
Con su particular negación del problema inflacionario, el secretario de Comercio pareció convocar al fantasma más temido. La carne vacuna tiene gran impacto en el índice de precios, a punto tal que por cada 10% de suba en las carnicerías hay que sumar un punto porcentual a la inflación.
El fantasma llegó. Desde principios de mes en el Mercado de Liniers el kilo vivo de novillo aumentó de 9,96 a 10,86 pesos. Comparando con un mes atrás, las variaciones fueron de hasta el 14%. Y si se toman los últimos 90 días la categoría vacas acumuló el máximo incremento, con 33%.
La fuerte suba de la última semana -casi 1 peso por cada kilo del animal-, se tradujo en alzas a nivel mayorista, que ya empezaron a sentirse también en el mostrador.
En Mataderos, capital nacional de la carne, un minorista contó que ya estaba pagando la media res de vaquillona 3 pesos por kilo más cara que la semana pasada. En otra punta de la ciudad, Saavedra, otro carnicero contó que hoy debería abonar 28 pesos por carne de ternera al frigorífico, contra 25 pesos de la semana pasada. Es decir, sufrió más de 10% de suba.
