Girasol: preocupa mal resultado de campaña

El presidente de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), Luis Arias, consideró que se atraviesa una de las peores campañas de los últimos 10 años en cuanto a superficie sembrada.

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Girasol: preocupa mal resultado de campaña
20deNoviembrede2013a las06:58

"Si tomamos la campaña 2008-2009, que fue de 1.053.000 hectáreas, este año la Bolsa de Cereales y el Ministerio de Agricultura están dando 1.360.000 a 1.480.000 hectáreas; no es suficiente", señaló. 

En declaraciones radiales, Arias agregó que "la realidad es complicada y hay varias razones para que el productor no se vuelque a este cultivo". 

"El girasol en los últimos años se ha ido marginando al sudoeste de Buenos Aires, La Pampa y Chaco, y la situación actual hace que en estas provincias el girasol haya retrocedido, además de no resistir más el nivel arancelario que tiene hoy en día", dijo. 

Aclaró que este cultivo hoy está tributando casi igual que la soja y ya no resiste esa mochila de retenciones que es del 32% para granos y el 30% para aceite. Advirtió que "si no revertimos esta situación va a pasar lo mismo que está pasando con el trigo, donde no vamos a tener harina". 

"Hoy el consumo de aceite de girasol en la Argentina es parte de la canasta básica y parte de la mesa de los argentinos, y de seguir así, disminuiremos tanto la producción que vamos a empezar a tener problemas de abastecimiento", precisó.

El producto principal de este cultivo oleaginoso es el aceite; casi el 50% del peso del girasol cosechado es para ese destino, "cuando en la soja esa relación no se da ya que el principal producto de la soja es la harina proteica".

"Por lo tanto, cuando el valor de la soja está sostenido por la demanda de harinas proteicas, no pasa lo mismo con el girasol porque la Argentina, de ser el principal exportador de aceite de girasol del mundo antes del año 2000, con el crecimiento de la agricultura en Rusia, Ucrania y países de Europa del este fundamentalmente, pasó a ser un tercer país en este rubro", expresó Arias. 

Este año hubo una superproducción en esos países, que generó abastecimiento a los mercados que consumen aceite más caro, como Europa, con un flete mucho menor. "Entonces, con una retención del 30% o el 32% es imposible mantenerlo con una rentabilidad razonable para los productores porque el valor que se puede ofrecer, con ese nivel arancelario, es imposible que sea competitivo frente a otros cultivos", añadió.

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