El trigo promete buena sociedad con la soja
Pese a la suba de costos, la mejora de los precios esperados permite obtener mayores márgenes, según el Inta Marcos Juárez.

El cultivo de trigo es una importante alternativa de utilización del suelo en la época invernal y su inclusión, con el propósito de mejorar la estructura edáfica y el balance de nutrientes del suelo justifica considerarlo como alternativa en las actividades agrícolas de la empresa rural.
Además la posibilidad de su combinación como doble cultivo con soja de segunda facilita el manejo financiero de la empresa en el período de siembra de la oleaginosa, por lo que es de importancia considerar el análisis económico del cereal.
El presente trabajo busca evaluar la situación económica esperada para la nueva campaña 2014/2015 para el trigo y facilitar la toma de decisiones en la empresa, teniendo en cuenta aspectos que hacen a la sostenibilidad y eficiencia en la elección de actividades.
Metodología
Los resultados económicos esperados se tomaron en base a las estimaciones del precio interno del trigo a cosecha en diciembre 2014/enero 2015 (Matba, 2014) y componentes del costo a precios de enero 2014 (Márgenes Agropecuarios, 2014).
El cálculo de márgenes (Gonzalez y Pagliettini, 2006), se utilizó luego para evaluar los resultados actuales respecto de los del año anterior comparando las opciones de cultivos competitivos (maíz y soja de primera) con los precios esperados del nuevo ciclo 2014/15 (Matba, 2014) y los rendimientos del promedio del último quinquenio del departamento Marcos Juárez (Minagri, 2013).
De esta forma se consideró el trigo como integrante de la rotación con soja de segunda respecto a maíz o soja de primera siembra comparando a su vez la situación del productor propietario de la tierra y la opción del productor contratista.
Cabe aclarar que se utilizaron estos precios esperados a cosecha (2014/15) ya que los precios actuales (primera quincena de febrero 2014) son mayores, especialmente en soja y maíz, pero responden a una coyuntura puntual y no reflejan la situación del largo plazo que se muestra con los valores del mercado a término.
Posteriormente se aplicó el esquema de cálculo de balance de nutrientes (Ghida Daza, 2009) para determinar los cambios en los resultados económicos teniendo en cuenta este criterios ambiental.
Considerando que, entre ciclos, se calcula una variación de precios mayoristas del 17 por ciento (Indec, 2014) surge que los adecuados precios del mercado mundial unidos al efecto puntual de depreciación de la moneda doméstica produjo mejoras en los precios actuales y en los esperados en el mercado a término.
