Frente a las trabas argentinas, Uruguay avanza con nuevos embarcaderos

Dispondrá de nuevos sitios de amarre para barcazas paraguayas que llegan hasta Nueva Palmira. Con ello, pretende paliar perjuicios que sufre la terminal tras las trabas marítimas impuestas por el gobierno argentino.

Por
Frente a las trabas argentinas, Uruguay avanza con nuevos embarcaderos
23deAbrilde2014a las06:02

Luego que autoridades marítimas argentinas decidieran la clausura de un embarcadero ubicado en la isla La Paloma (en ese país) que era utilizado por barcazas paraguayas como lugar de amarre a la espera de tener sitio de atraque en Nueva Palmira, la Administración Nacional de Puertos (ANP) comenzó a estudiar alternativas para que esa medida no afectara a la terminal coloniense.

Ayer, el directorio del organismo definió que ubicará amarres en la zona de Punta del Arenal, a 20 kilómetros al norte de la terminal de Nueva Palmira, según informó a El País el presidente de la ANP, Alberto Díaz.

El jerarca indicó que en principio se dispondrá de entre cuatro y seis módulos que permiten el amarre de 48 barcazas cada uno. Esa zona es actualmente administrada por la Dirección Nacional de Hidrografía, pero en acuerdo con esta dependencia y con el Ministerio de Transporte se definió que pasará a la órbita de la ANP.

"Eso quedó acordado con el ministro (Enrique) Pintado. Hidrografía cederá la zona para que la ANP la maneje", explicó Díaz. La estimación de la autoridad portuaria es que esos amarres estén operativos a partir del mes próximo.

"En el comienzo le autorizaremos a los operadores privados a colocar sus boyas de amarre, hasta que se puedan sustituir por las nuestras", explicó el presidente de la ANP.

La intención es que ese embarcadero funcione bajo régimen de puerto libre y por ese motivo es necesaria una aprobación del Poder Ejecutivo y para ello la ANP encaminará la en las próximas horas la petición formal a la cartera de Transporte.

La iniciativa fue tomada para brindar nuevas opciones a exportadores paraguayos que envían sus mercaderías en tránsito hasta Nueva Palmira y en la terminal son embarcadas en buques de ultramar.

En ese sentido, una delegación oficial integrada por Díaz, el vicecanciller Luis Porto y el subsecretario de Transporte Pablo Genta visitará tierras guaraníes el lunes y comentará a las autoridades paraguayas y también al sector privado sobre el nuevo sitio de amarre.

Los jerarcas uruguayas también ofrecerán a ambas delegaciones la posibilidad de invertir en el embarcadero. Además, en esas reuniones se conversará sobre el puerto de aguas profundas y la terminal de Puntas de Sayago. Luego de esa primera visita, una comitiva público-privada paraguaya llegará hasta Uruguay para terminar de intercambiar sobre la posibilidad de inversión.

Argentina.

A principios de marzo, la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de ese país decidió la clausura del embarcadero La Paloma, ya que la empresa propietaria del lugar había incumplido con un plan de obras prometido.

Esas obras debían mejorar aspectos de seguridad que el amarradero no tenía. Operadores portuarios uruguayos que conocían el sitio de amarre eran conscientes que esas condiciones eran prácticamente inexistentes, ya que el embarcadero apenas contaba con una garita de vigilancia y las barcazas se amarraban en "muertos" -plataformas de cemento armado ubicados en el mar o en tierra- con cadenas donde se enganchaban las barcazas.

Por eso, no llamó la atención la clausura, pero sí el momento en que se tomó la determinación. La medida llegó en el comienzo de la zafra paraguaya de soja que destinaba aproximadamente 3 millones de toneladas del grano a Nueva Palmira. En el momento de la decisión, fuentes portuarias uruguayas señalaron que la decisión de las autoridades argentinas hacían peligrar la mitad de esa carga (unos 1,5 millones de toneladas).

Mensualmente la terminal coloniense recibía unas 200 barcazas desde Paraguay, de las cuales 100 vienen de ese amarradero de La Paloma.

El puerto de Nueva Palmira (entre el muelle oficial y los privados Corporación Navíos y Ontur) movía hasta el año pasado 11 millones de toneladas anuales y toda la carga paraguaya representaba el 45% de esa actividad.

Además, el 31 de marzo la Prefectura Naval de Argentina definió que todo convoy que pase por puertos argentinos y siga (por ejemplo camino a Nueva Palmira) deberá realizar un despacho aduanero en ese país, con el consiguiente sobrecosto que eso implica a los exportadores paraguayos.

En una entrevista publicada por El País el domingo pasado, el presidente del Centro de Navegación, Mario Baubeta afirmó que era muy difícil el sustento de la terminal coloniense sin esa carga paraguaya. Las decisiones tomadas por el gobierno de Cristina Fernández tienen como objetivo captar la mayor cantidad de carga paraguaya, además de manejar toda la carga argentina que en parte movían los puertos uruguayos.

La opción que se descartó

Cuando se clausuró el embarcadero de La Paloma en Argentina, una de las opciones que ofreció la Administración Nacional de Puertos ante la falta de espacio en Nueva Palmira fue ofrecer que las barcazas continuaran en viaje hasta el puerto de Fray Bentos. Sin embargo, esa posibilidad fue descartada de plano por los operadores portuarios ya que el cambio de terminal insumía más tiempo de navegación y un sobrecosto por el mayor recorrido. Además, ante el cierre del embarcadero argentino, las empresas privadas que operan en Colonia manejan la posibilidad de construir amarraderos propios.

Temas en esta nota