Crece el desafío de los prorrusos y Ucrania muestra su impotencia

El presidente de EE.UU., Barack Obama, acusó ayer a Rusia de "no haber levantado un dedo" para ayudar a solucionar la crisis de los rebeldes prorrusos en el este y sur de Ucrania.

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Crece el desafío de los prorrusos y Ucrania muestra su impotencia
28deAbrilde2014a las08:53

Con las tropas de Ucraniana tropezando en sus intentos de retomar el control de amplias zonas del este rusoparlante del país, y con el ejército de Rusia amenazante y muy cerca de la frontera, los separatistas multiplican temerarias acciones destinadas a desencadenar una intervención directa de Moscú en el conflicto, un escenario que colocaría a Europa otra vez en guerra con consecuencias difíciles de prever.

Los separatistas prorrusos de Slaviansk (este), dueños absolutos de la ciudad, retenían ayer a doce observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), y sólo habían accedido a liberar a uno, retenido como los demás desde el viernes. Se trataría de un observador sueco que sufre diabetes, informó una portavoz de los rebeldes que buscan separar a esos territorios de Ucrania, imponer la independencia y, luego, anexarse a Rusia. 

A los separatistas se los acusa de ser "espías de la OTAN". Entre los retenidos hay cuatro alemanes -tres soldados y un intérprete-, cinco militares ucranianos y tres observadores militares procedentes de la República Checa, Dinamarca y Polonia. Los separatistas quieren intercambiar a los cinco militares por separatistas que están encarcelados en Kiev.

Por la mañana, ocho de los observadores retenidos habían sido presentados ante la prensa por los separatistas, que están a las órdenes del autoproclamado alcalde de Slaviansk, Viacheslav Ponomariov. "Somos huéspedes de Ponomariov, no somos prisioneros de guerra", debió decir uno de los cuatro alemanes retenidos, Axel Schneider, que aseguró que todos los miembros del equipo están bien y que desconocen las condiciones para su liberación.

"Dependemos de nuestros diplomáticos, que deben negociar con el alcalde", agregó el hombre, que se identificó como coronel del Ejército alemán. "No tenemos ningún indicio de cuándo seremos enviados de vuelta a nuestros países de origen".

En otro tropiezo para el Gobierno de Kiev y sus fuerzas militares, que se suma a la retención de los militares, manifestantes prorrusos tomaron la radio y la televisión de la región de Donetsk.

La toma de la estación se produjo después de un mitin en la plaza Lenin de la ciudad de Donetsk en respaldo del referendo sobre la autonomía de la región homónima convocado por los prorrusos para el próximo 11 de mayo, consulta declarada ilegal por el Gobierno ucraniano.

Los manifestantes derribaron uno de los portones e ingresaron en el recinto de la radiotelevisión, donde izaron la bandera la autoproclamada "república popular de Donetsk". Los efectivos policiales que custodiaban la sede de la radiotelevisión abandonaron el edificio sin oponer resistencia a los manifestantes, como se pudo apreciar en imágenes transmitidas en directo por internet.

"¡Donetsk es una ciudad rusa!", "¡Crimea, Donbass (cuenca hullera de Donetsk), Rusia!", "¡Rusia, Rusia!", coreaban los manifestantes.

Asimismo, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) admitió ayer que tres de sus oficiales fueron capturados por las milicias prorrusas después de que medios digitales difundieran imágenes de los detenidos. Los oficiales se encuentran recluidos en las dependencias del Servicio de Seguridad de la ciudad de Slaviansk, el bastión de la sublevación prorrusa en el sureste de Ucrania. Con los ojos vendados, descalzos, en calzoncillos y camiseta, los detenidos fueron exhibidos ante las cámaras de televisión.

Aunque las autoridades ucranianas aseguraron que la "operación antiterrorista" lanzada en el sureste del país sigue en marcha, su intensidad es mínima, muy posiblemente debido a la poderosa presencia militar rusa junto a la frontera. A juzgar por el desarrollo de los acontecimientos, todas las esperanzas del Gobierno de Kiev están puestas en el efecto que puedan tener las nuevas sanciones contra Rusia que Estados Unidos y sus aliados adoptarán próximamente.

En ese marco, el presidente de EE.UU., Barack Obama, acusó ayer a Rusia de "no haber levantado un dedo" para ayudar a solucionar la crisis de los rebeldes prorrusos en el este y sur de Ucrania, lo que presagia la imposición, a partir de hoy, de nuevas sanciones contra el círculo de dirigentes más próximo a Vladímir Putin. En una rueda de prensa en Kuala Lumpur, Obama reiteró que las nuevas sanciones que estudia aprobar junto con sus socios de la Unión Europea tienen como objetivo recordar a Rusia que la crisis debe acabar.

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