En la Argentina, se viene una segunda “ola” de expansión del riego

El ingeniero Eduardo Martellotto planteó el interrogante, ¿Qué se viene hacia el futuro? Se viene la diversidad de cultivos.

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Freddie Lamm, Eduardo Martellotto y Stanley Best

Freddie Lamm, Eduardo Martellotto y Stanley Best

24deOctubrede2014a las06:00

Confianza y convicción en el futuro del riego complementario. Este fue el denominador común que estuvo instalado en el medio centenar de participantes de la 4ta. Reunión Internacional de Riego, que se efectuó días pasados en el INTA Manfredi.

Nadie omitió en el encuentro que la campaña agrícola 2014/2015 no será de las más sencillas. Ni siquiera para quiénes contaron en los últimos años con el diferencial que les proveyó el riego, permitiéndoles sobrellevar mejor las sequías que dominaron hasta febrero pasado. Entre ellos, también se discute mucho sobre rindes de indiferencia y costos: los números se presentan muy ajustados, “al borde o en algunos casos, desbordados", al decir de un veterano regante.

No obstante, entre todos se advirtió un convencimiento muy firme: de que el desarrollo que ya han adquirido las tecnologías de irrigación en la Argentina y las nuevas que se van sumando, están llamadas a promover, pronto, un gran salto tanto en la eficiencia en los lugares dónde se establecieron sistemas de irrigación –desde los más antiguos y tradicionales a los más modernos- como en la cantidad de hectáreas regadas, duplicando las 2.200.000 a las que actualmente se aplican suplementos de agua.

No por nada, en algunos corrillos se hablaba de una “nueva ola” del riego en la Argentina. En la Reunión, se comentó que se conoce que hay sectores gubernamentales y técnicos que han estado trabajando en un programa cuyo objetivo es la evaluación de la potencialidad de expansión del riego en Argentina.

A esos efectos, se escucharon opiniones en el sentido de que seria importante emular la experiencia de Estados Unidos o Chile o Francia, de dónde vinieron tres de los principales disertantes del encuentro, que disponen de específicos planes de fomento.

¿Qué se viene en riego?

El Director del Centro Regional Córdoba del INTA, ingeniero Eduardo Martellotto, verbalizó esas expectativas y resumió en un concepto el futuro que se avizora: “El riego en la Argentina, hasta hoy, ha desarrollado toda una tecnología que ha permitido fundamentalmente aumentar y estabilizar la producción. ¿Qué se viene hacia el futuro? Se viene la diversidad de cultivos, totalmente innovadores, acerca de los cuales los productores extensivos deberán capacitarse; el riego utilizando las herramientas de agricultura de precisión, o sea, el riego por sitio específico; el uso de aguas residuales o efluentes; la aplicación de fertirriego y de agroquímicos a través de los equipos de riego, con mayor eficiencia”.

La superficie bajo riego en la Argentina es actualmente de alrededor de 2.200.000 hectáreas: en el 70% se utiliza el método superficial o gravitacional. Más del 50% se localiza en la mitad de las provincias argentinas, según reseñó un trabajo presentado por cuatro técnicos, Lucio Reinoso, Roberto S. Martínez, Francisco Margiotta y Roberto M. Martínez, de Río Negro y Viedma.

El riego gravitacional es el que más eficiencia está demandando. En cuanto se consiga, ya se habrá un paso hacia el gran salto. Otro paso, se está comenzando a dar con el riego de cultivos extensivos con aguas residuales. El potencial es enorme, si tan sólo se piensa en las aguas residuales domésticas (urbanas) o industriales.

El Ingeniero Raúl Crespi (Universidad Nacional de Río Cuarto) expuso ejemplos más que ilustrativos: en Israel, el 50% de las aguas residuales urbanas se destinan al riego; las aguas residuales de la “mega-ciudad” de México proveen riego a 80.000 hectáreas; en Estados Unidos, el agua con la cual los pivotes riegan miles de hectáreas tienen el mismo origen. En la Argentina existen directivas de tratamiento y protección del ambiente pero en la práctica “poco se tienen en cuenta”. Allí hay una asignatura pendiente, que bien se puede revertir.

RGS en cultivos extensivos

Tan sólo esas dos referencias muestran una faceta de lo mucho que hay para aprovechar.

La plataforma para solventar “lo que se viene” se vió en los 48 stands de la Exposición que se montó en Manfredi, acompañando al nutrido programa de conferencias. El 20% eran empresas que ofrecían sistemas de riego por goteo enterrado o subterráneo (RGS) o rubros y servicios afines.

En el Módulo de Riego de Manfredi hace tres años se inició la “movida”, con la experimentación en cultivos extensivos realizados con siembra directa, con la participación de empresas privadas. Llevan dos campañas a las que no pudo “sacarse todo el jugo” que se esperaba porque se les cruzaron tormentas de granizo, que castigaron a las parcelas regadas con la misma furia que a las de secano.

2 millones de has. en EEUU con SDI

Para contrastar si lo que se viene haciendo va por buen camino, a la 4ta. Reunión se invitó a “Mister Riego” de los Estados Unidos, el ingeniero FreddieLamm, de la Universidad de Kansas. Su disertación era muy esperada. En Estados Unidos, se empezó con el SubsurfaceDripIrrigation (SDI) en la década de los años 60: actualmente, con este sistema, se riegan ¡¡ 2 millones de hectáreas !! (14 millones más se irrigan con otros sistemas). Lamm fue declarado Personalidad 2012 del SDI por sus 25 años de investigación y desarrollo de la tecnología. Asi que algo sabe sobre el tema.

Esas cifras y esa trayectoria demuestran que el riego por goteo enterrado es eficiente, eficaz y competitivo en EE.UU.. En la Argentina se descuenta que ocupará los espacios a los que no llega el pivote, al que, por supuesto, no desplazará (lo mismo que acontece en el país del norte) sino que lo complementará.

Lamm contó cuál es el aval que hoy tiene el SDI: “en 25 años, ya hemos consolidado un sistema y dónde entró, nunca se lo reemplazó”.

En algunos estados estadounidenses rige un mecanismo de subsidios para cubrir una parte de las inversiones. En Nebraska, cuando un “farmer” se pasa del sistema de riego por surco al presurizado por pivote recibe un incentivo fiscal y lo mismo acontece si migra al goteo enterrado. Porque lo que se persigue es mejorar la preservación del recurso agua, proteger su calidad y desarrollar tecnologías que mejoren la productividad en las grandes llanuras. El riego por goteo enterrado asegura ahorro de agua, una eficiencia en el uso del 95%, no hay escurrimiento y se reduce la evaporación.

La experiencia argentina en RGS

El Ingeniero Aquiles Salinas, hoy a cargo del equipo que trabaja en el Módulo de Riego de Manfredi, explicó que uno de los principales interrogantes al que debía darse respuesta era “cómo se distribuía el agua (por goteo enterrado) en los suelos con cultivos extensivos realizados en base a siembra directa, sistema en el que nunca se repite la dirección de los surcos con respecto a las líneas de goteo”. Han logrado conclusiones prácticas y concretas. Entre 1 metro y 0,80 cms. ya se puede descartar a 0,80 porque no hay diferencia productiva, por lo que  con 1 metro entre líneas, se consigue un ahorro en la inversión pues se precisan varios metros menos de mangueras.

En la campaña pasada se lograron rindes similares a los lotes con riego por aspersión (pivote), obteniéndose 130 quintales en maíz de Primera y 30 quintales en soja de Segunda, con cierta diferencia a favor del RGS por haber necesitado una menor lámina y por su mayor eficiencia al poner el agua junto a las raíces. En estos días, el Módulo con RGS muestra un trigo espectacular.

Salinas ratifica que se ve al RGS asentándose “a dónde no llega el pivote y en lugares con menores caudales que los que necesita aquél”. Con 35.000 litros “se pueden estar regando 40 hectáreas”, lo cual es prácticamente impensable hacerlo con un sistema de aspersión”, apunta.

También se han ido despejando dudas y acopiando información respecto a calidad de agua, aplicación de nutrientes, separación entre hileras, amenazas de roedores, taponamiento de cañerías y otras cuestiones. “Mister Riego”, FreddieLamm, también trajo aportes desde Estados Unidos, con soluciones –o problemáticas- parecidas a las que se someten a investigación aquí.

Con la “tabla” preparada

Con investigaciones, iniciativas y expectativas como las descriptas, muchos de los participantes de la 4ta. Reunión Internacional de Riego se están preparando o ya están listos para subirse a “la nueva ola” del riego en la Argentina que creen que vendrá, más bien pronto que tarde.

Por ahora, de lo que tienen completa certeza es de que volverán a encontrarse el año que viene, cuando en Manfredi se efectue un encuentro similar, pero concentrado en el Módulo de Riego Por Goteo Enterrado, según anticipó el ingeniero Aquiles Salinas.

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