Un nuevo capítulo en la saga de la destrucción del trigo en Argentina

La situación del cultivo de trigo aún no ha mejorado y los pronósticos tampoco indican que esta tendencia se vaya a revertir

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El gobierno comenzó en el año 2006 a intervenir la comercialización del trigo, buscando mantener bajos los precios de los alimentos

El gobierno comenzó en el año 2006 a intervenir la comercialización del trigo, buscando mantener bajos los precios de los alimentos

02deFebrerode2015a las16:28

El trigo en Argentina solía ocupar hasta 7,5 mill.ha. y generó picos de producción de 16 mill.tt. Esto permitía abastecer el consumo interno de unas 6 mill.tt., las necesidades de importación brasileñas de volúmenes similares, e incluso en ocasiones exportar a terceros países. Sin embargo en esta campaña celebramos una recomposición del área a las 4 mill.tt. y un aumento de producción a 12 mill.tt. ¿Qué nos pasó?

La respuesta hay que buscarla en las dificultades que tienen los productores para vender este cereal. El gobierno comenzó en el año 2006 a intervenir la comercialización del trigo, buscando mantener bajos los precios de los alimentos para el mercado interno. Esto se implementó restringiendo exportaciones por medio del sistema de ROE VERDE.

Los resultados: mientras que el precio del trigo subió 142% en los últimos 8 años, el del pan se incrementó en un 620%. La producción de trigo se contrajo, e incluso en 2012 nos quedamos sin trigo para abastecer el consumo interno. La situación no podría ser peor, se perjudicaron tanto los productores agropecuarios, como los consumidores de productos farináceos.

Dentro de esta novela, en el marco de una campaña muy complicada por problemas de calidad, y cuando se espera una nueva asignación de permisos de exportación, se difundió un comunicado que apunta a autorizar ROE VERDE solamente a aquellos exportadores que paguen la paridad de exportación a los productores. El comunicado oficial del Ministerio de Agricultura dice lo siguiente:

"Estamos trabajando para llevar adelante políticas diferenciadas para los pequeños y medianos productores y transparentar el precio que reciben, por lo cual se ha decidido que se entregarán únicamente permisos de exportación (ROE) cuando el precio ofrecido iguale la capacidad de pago real de las exportadoras", señaló Casamiquela acompañado por su jefe de Gabinete, Héctor Espina; y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Gabriel Delgado.

"El objetivo es garantizar un precio lleno para el productor de trigo", remarcó Casamiquela.

Si bien el objetivo es compartido, la forma de lograrlo nos hace dudar de su eficacia. Parece difícil que el remedio para una enfermedad, sea la enfermedad. La razón por la cual los precios externos no se trasladan al productor es que las regulaciones reducen la competencia entre los compradores, generando un mercado de trigo sobre ofrecido, y posibilidades de ganancia muy fuertes para quienes puedan acceder a la exportación. Este problema no se solucionará con más regulaciones, sino con la eliminación del sistema de ROE VERDE, y en todo caso la aplicación de otras políticas que subsidien a los consumidores que por sus ingresos no logren acceder a los alimentos en cuestión.

Además está probado que cuando se buscan incorporar a la regulación mecanismos para evitar estas situaciones, los actores involucrados buscarán la forma de beneficiarse de todos modos, buscando lagunas dentro de las disposiciones, generando así un juego del gato y del ratón, en el cual siempre aparecerá algún resquicio a través del cual se conservarán las ganancias.

Cabe recordar que en su momento se planteó algo similar con los subsidios a la industria molinera. Los compradores debían acreditar pagar el precio de exportación neto de gastos por el trigo para acceder a un subsidio. Las maniobras en aquel momento pasaban desde pactar negocios al valor de paridad, pero luego generar gastos atípicos que en la práctica llevaba a que el neto fuera de toda forma menor para el productor, hasta registrar las operaciones con fechas anteriores cuando el valor de mercado era menor.

La única solución para abrir una esperanza para los productores de trigo en el contexto actual sería que se abriera un cupo exportable mayor al volumen que hoy tienen comprado los exportadores. Su posición está en torno a las 4 mill.tt. de trigo compradas, cuando hay otorgados sólo 2,2 mill.tt. de ROE VERDE. Si la autorización adicional es de 2 mill.tt. o menos de todas formas el mercado no mejorará.

Lo más interesante es que el Ministerio de Agricultura asevera que el saldo exportable alcanza las 7,2 mill.tt. por lo que descontando las 2,2 mill.tt. ya otorgadas, podrían darse 5 mill.tt. adicionales sin problemas, y esto generaría al menos por un tiempo, un mercado demandante. Claramente no será suficiente para que se coloque todo el trigo, pero por lo menos dará alguna esperanza en el corto plazo.

A más largo plazo la solución es la mencionada antes: terminar con las limitaciones, y dejar que los valores y la comercialización se den en un marco de competencia genuina, buscando mecanismos de acceso a precios asequibles para todos por medios que no distorsionen la comercialización.

¿CÓMO FUNCIONAN LOS ROE VERDE?

A lo largo del año el gobierno va anunciando la disponibilidad de ROE VERDE teniendo en cuenta la diferencia entre la oferta de trigo (existencias iniciales más producción menos un stock de seguridad) y la demanda interna esperada. Luego va observando si con las exportaciones ya autorizadas se alcanza ese techo conocido como saldo exportable. Sólo se anuncian ROE VERDE en la medida que exista saldo exportable remanente.

Esto ya implica una reducción en las condiciones de competencia del mercado: cuando se agota el saldo exportable, de los dos jugadores que normalmente tiene el mercado local (exportación y consumo interno) sólo queda uno. Además el consumo interno realiza compras escalonadas y chicas a lo largo del año, lo que deja descolocados a los productores que por cuestiones financieras y logísticas muchas veces necesitan vender rápidamente.

Pero eso no es todo, luego de esto los exportadores que tengan intención de vender al exterior granos deben presentarse con un contrato de exportación y acreditar la compra de la mercadería. Cuando no hay ROE VERDE disponible, la falta de compradores y la necesidad de venta del productor hace que los valores caigan muy por debajo de los valores de exportación. Como tarde o temprano el gobierno otorga los ROE VERDE, los exportadores van tratando de comprar por anticipado trigo a medida que los precios caen mucho. Para evitar el problema de una baja posterior del mercado externo, se pueden realizar coberturas en mercados de futuros y opciones externos. Luego cuando se otorgan los ROE VERDE pueden vender al exterior y cerrar una ganancia muy importante.

Ello lleva que para el momento en el que el gobierno anuncia ROE VERDE, la exportación ya tenga una cantidad de trigo comprada elevada. Este año cuando se anunciaron ROE VERDE por 1,2 mill.tt. los exportadores ya las tenían compradas. Al momento se espera otra autorización, pero los exportadores nuevamente fueron comprando, tienen ahora 4 mill.tt. tomadas contra 2,2 mill.tt. autorizadas para exportar.

Por otro lado en teoría los exportadores deberían comprar la mercadería pagando la paridad de exportación, que con el nombre de "precio de mercado" publica todos los días el Ministerio de Agricultura. Sin embargo como el precio que se publica es el valor del disponible, y la mayor parte de los negocios se realizan por anticipado, con precios futuros (forward), esta disposición es inaplicable.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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