Zona núcleo: las ideas para encarar el nuevo ciclo 2015/16

En la zona central del país, los técnicos están presupuestando el ciclo 2015/16. Proponen ajustar los costos de producción a la estimación más eficiente de los rendimientos.

Fuente: Clarín Rural
La soja es el cultivo que está en la cabeza de productores y técnicos.

La soja es el cultivo que está en la cabeza de productores y técnicos.

02deJuniode2015a las07:57

La presupuestación para encarar cada nueva campaña es una variable que requiere de la integración de distintos factores técnicos y económicos. En este sentido, cuando la coyuntura es complicada, armar un presupuesto financiero puede ser una tarea de análisis pormenorizado.

Luis Negruchi, ex presidente de la regional de Venado Tuerto y asesor privado en esa zona, comenta que en el sur santafesino los productores están trabajando más intensamente en determinar rendimientos por ambientes. “Debido a diferentes problemáticas del sistema como los puntuales de cada campaña, los productores y técnicos buscan ser más minuciosos en sus decisiones y más ajustados en los manejos”, destaca el técnico.

Margen al que se puede aspirar

Estos factores son decisivos en cada hectárea y a partir de ello hay que pensar en el margen al que se puede aspirar. Entre los problemas del sistema, el técnico explica que, “las malezas son una cuestión del sistema que eleva los costos por hectárea. Al respecto, ya se ven lotes con barbechos atrasados, con lo cual implicará mayores dosis de herbicidas al momento de tratarlas porque serán más grandes”, advierte Negruchi, considerando el impacto de esto en los costos.

Por esto, el asesor señala la importancia de hacer ajustes a nivel de ambiente para hacer inversiones diferenciales entre sitios de distinto potencial. “Esta prácticas de ajustes deben marcarse aun más cuando los campos son alquilados. En estos casos se requiere más información para hacer mejores ajustes en el sistema y tener más certeza si el rendimiento objetivo se puede lograr”, afirma el técnico.

Por su parte, Rolf Müller, reconocido técnico de Aacrea en el sur Entre Ríos pero que se desempeña asesorando en toda esa provincia, hace un análisis por precio y rinde para confeccionar el presupuesto de cada campaña.

A partir del precio de los granos

A partir del precio de los granos, Müller señala que están considerando los que surgen del Mercado a Término de Buenos Aires y señala: “El criterio para tomar estos precios es que representan un buen parámetro de aproximación y además porque el productor no tiene expectativa que esos precios mejoren. Hoy las intenciones son más negativas que positivas”.

A pesar de que el precio de los granos es una variable que hoy no estimula a los productores, Müller aconseja hacer un análisis más ajustado en lo técnico para conocer el rinde objetivo al que se aspira en cada ambiente y que brindará una idea más certera de los márgenes económicos.

“En cuanto a los rendimientos se toman los promedios de cada zona y analizamos su variabilidad. Para ello tenemos en cuenta el tipo de campo bajo análisis, según la zona en donde se encuentran y el ambiente. También consideramos el tipo de año climático que se pronostica, como otra variable de información.

En algunos casos se toman los rindes anteriores y se mejoran los promedios ya que al haber algún cambio de estrategias de manejo se puede aspirar a mejores rendimientos. Por ejemplo, ésto sucede en los casos en los que se incorpora maíz tardío en las rotaciones o se está trabajando con un manejo más defensivo u ofensivo a partir de la elección de determinadas variedades de soja”.

La soja como referencia

En plena zona núcleo, en el sudeste de Córdoba, el técnico de INTA, Juan Pablo Ioele, se refiere a la presupuestación 2015/16 a partir de tomar como precio de referencia el de la soja: “Hasta hace pocas campañas, en la idea colectiva, sembrar un lote de soja costaba unos diez quintales, un valor que, a pesar de las diferentes relaciones de precios, normalmente no cambiaba demasiado. Desde la campaña pasada, esa relación no para de crecer. Esos diez quintales de costo se transformaron en 17 y 19 quintales, según la zona, y considerando que el precio del cultivo actualmente es dos tercios el precio de la campaña anterior”.

El técnico cambia el ángulo de análisis y piensa en las variables de la presupuestación asociadas a los rendimientos. “Sumado a estos incrementos de los costos, hay un aumento de un 10%-15% en los valores de los insumos y de las labores por hectárea, debido a la problemática severa de malezas”, explica identificando un problema puntual y que agrega una capa extra de información a los ambientes del sudeste cordobés.

En líneas generales, Ioele resume su pensamiento. “Antes con un rendimiento de soja de 30 quintales por hectárea, había un margen positivo si sumaban los  gastos directos por 10 quintales por hectárea y un valor de alquiler 18 quintales. Actualmente, con ese mismo precio de arrendamiento, que es un valor todavía se pide en esa zona, más los gastos directos por 19 quintales, 30 quintales ya no alcanzan para conseguir un margen positivo”, se lamenta el técnico.

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