Scioli se impone por siete puntos: el escenario quedó abierto

Con un escrutinio extremadamente lento, el gobernador logra ser el candidato más votado, pero por una cifra menor a la esperada.

Por
Macri se consagró en su frente y quedó como principal contendiente.

Macri se consagró en su frente y quedó como principal contendiente.

10deAgostode2015a las07:41

El destino político de la Argentina continúa abierto. Como primera fotografía, las elecciones primarias, abiertas y simultáneas (PASO) celebradas ayer muestran un escenario electoral dividido en tres tercios desparejos, encabezado por Daniel Scioli, el candidato presidencial del Frente para la Victoria (FPV), con el 37,8 por ciento de los votos con un 88,14% de las mesas escrutadas. A una exigua distancia de siete puntos se ubicaba el frente opositor Cambiemos, que totalizaba el 30,62% de los sufragios, seguido en tercer lugar por la coalición Unidos para una Nueva Argentina (UNA), con el 20,5%.

Tres protagonistas estelares

De confirmarse esta tendencia electoral de las primarias, las elecciones generales de octubre tendrá tres protagonistas estelares: ScioliMauricio Macri (Pro), que se impuso por amplio margen en la disputa interna de Cambiemos, y Sergio Massa (Frente Renovador), quien hizo lo propio en UNAOtro dato no menor es que, si estos mismos guarismos se cristalizan en octubre, al mes siguiente los argentinos deberán concurrir nuevamente a las urnas para definir, en el primer ballottage de la historia, al próximo presidente.

Pese a que el recuento oficial de votos fue extremadamente lento, a tal punto de que se empezaron a difundir datos después de las 23, y a las 2 de la mañana no había alcanzado el 40% de las mesas, los tres flamantes candidatos presidenciales festejaron ayer en sus respectivos búnkeres de campaña, aunque todos con cautela.

Actividad en los bunkers

Ni bien se cerraron los comicios, el kirchnerismo procuró instalar un clima de victoria apabullante sobre la oposición: mediante una lectura parcial de sus encuestas en boca de urna, sacó a relucir que Scioli le llevaba una ventaja de 12 puntos sobre su más inmediato rival, Macri. "Este resultado es contundente, lo miren como lo miren, la única verdad es la realidad", exclamó el actual gobernador bonaerense en su búnker emplazado en el Luna Park.

En otro punto de la Capital, en el complejo Costa Salguero, los dirigentes de Cambiemos exhibían un análisis muy distinto: sumados los votos de los tres contendientes internos -MacriErnesto Sanz (UCR) y Elisa Carrió (Coalición Cívica)-, exaltaron que este frente electoral se ubicaría a sólo cinco puntos del kirchnerismo, una diferencia que, a su juicio, es factible de revertir de aquí a octubre.

Mientras tanto, Massa, instalado en su búnker en Tigre, festejó el haber quebrado el escenario de polarización que, a su juicio, pretendieron instalar Scioli Macri en la opinión pública. Ganador de la compulsa interna de UNA frente al gobernador cordobés, José Manuel de la Sota -quien al reconocer su derrota le garantizó su apoyo en las elecciones de octubre-, Massa se erigirá ahora en un árbitro clave en las elecciones de octubre y en el eventual ballottage de noviembre.

Cartas se barajarán y se darán de nuevo

Así las cosas, a partir de ahora y hasta los comicios generales las cartas se barajarán y se darán de nuevo. Scioli estará exigido a preservar este piso de adeptos oficialistas y sumar votantes independientes si pretende evitar el ballottage de noviembre. Anoche, en su discurso tras conocerse los primeros resultados electorales, dio unos pocos indicios en ese sentido: dedicó su triunfo a Néstor y Cristina Kirchner e instó a los votantes "a no volver al pasado, a las políticas de ajuste ni a los mensajes contradictorios" de sus rivales.

Por su parte Macri, que impuso su liderazgo interno dentro de Cambiemos (anoche obtenía casi el 80% de los votos frente al 12% de Sanz y el 8% de Carrió), tendrá como desafío inmediato exhibir gestos de pluralismo interno que consoliden su alianza política y que le permitan ampliar su base electoral.

La jornada electoral de ayer, extensa y complicada debido a las inclemencias del tiempo en distintos puntos del país, se desarrolló sin mayores contratiempos; salvo el frente Cambiemos, que denunció robo de boletas en algunos puntos del conurbano bonaerense, las otras fuerzas políticas no acusaron irregularidades graves.

Primarias arrojaron algunas sorpresas

Más allá de los resultados generales, estas primarias arrojaron algunas sorpresas y varias definiciones políticas que gravitarán de aquí a octubre. Sobre todo en la provincia de Buenos Aires, el distrito más populoso del país.

En efecto, al cierre de esta edición, el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se imponía por una leve diferencia a su rival Julián Domínguez en la disputa por la gobernación bonaerense del kirchnerismo. La diferencia era de 20,5% contra 18,1%.Fernández contaba con el apoyo de la estructura oficial de La Cámpora y del núcleo duro del kirchnerismo, y Domínguez con el respaldo de los intendentes.

Otro dato relevante fue la derrota de varios caciques del conurbano -entre ellos, Darío Giustozzi, en Almirante Brown, y Raúl Othacehé, en Merlo- y la importante performance electoral de Maria Eugenia Vidal (Pro), quien se convertía en la postulante individual más votada, con el 32% de los votos.

Fuente: La Nación

Temas en esta nota

Cargando...