Pasturas: tras el agua, las claves de manejo

Un experto del INTA Balcarce aconseja cómo pastorear los campos que sufrieron encharcamientos.

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Hay que impedir que los animales ingresen en lotes anegados.

Hay que impedir que los animales ingresen en lotes anegados.

21deSeptiembrede2015a las08:22

Las abundantes precipitaciones que se registraron en las últimas semanas representan un desafío para los productores ganaderos porque requieren ajustes de manejo en la nutrición de la hacienda y un monitoreo cuidadoso para prevenir enfermedades en los rodeos.

Jorge Castaño, especialista en pasturas y verdeos del INTA Balcarce, planteó que resulta imprescindible realizar un “adecuado diagnóstico de la situación forrajera y del estado de la hacienda” para luego, sí, decidir la estrategia productiva a seguir.

En el caso de que las pasturas se encuentren totalmente anegadas, se debe impedir el acceso de los animales. En cambio, si se encuentran encharcadas pero pastoreables, Castaño recomendó hacer un pastoreo de entre 3 y 5 horas por día.

Cuando hay refugios y dormideros para los animales, se puede subdividir con alambrado electrificado para evitar el excesivo pisoteo y aprovechar mejor el pasto. Además, para el caso de que hubiera pasturas sin anegamiento, se deben realizar parcelas pequeñas para aprovechar el forraje de un modo más eficiente.

En referencia al manejo de la hacienda, Castaño sugirió priorizar las diferentes categorías. En este sentido, los planteos de cría con la vaca o vaquillona recién parida y por parir serán las que tendrán la mejor alimentación.

Para todos los casos, el técnico señaló que ante la necesidad de acudir a la suplementación estratégica hay que hacerlo con alimentos de alta concentración energética, como grano de maíz, sorgo o cebada o subproductos de la agroindustria como afrechillo de trigo. “Entre 2 y 3 kilos por día y por vaca será suficiente para mantener el estado corporal de un vientre”, precisó.

Otra opción es la de suministrar rollos de pasturas, de avena o de rastrojos de cultivos. Para este caso expresó que los productores recuerden que “su valor nutritivo es menor y, en muchos casos, resultan caros en función de su aporte de energía”.

Para Castaño resulta “vital” el adecuado manejo del forraje que crecerá en los próximos 90 días para reestablecer la capacidad productiva de las pasturas. En este sentido, recordó que para cuando se escurra el suelo subirán las temperaturas, lo que producirá un mayor crecimiento del forraje.

En relación con la sanidad de los rodeos, Castaño subrayó la importancia de mantener siempre un adecuado plan sanitario. “Los excesos hídricos pueden predisponer a la aparición de enfermedades como la hipomagnesemia y la diarrea neonatal de terneros, por lo que recomiendo una consulta preventiva al veterinario”, concluyó.

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