¿Cuáles son las prioridades de Ricardo Buryaile al frente de Agricultura?

Buryaile es formoseño, empresario ganadero y diputado nacional por la UCR desde diciembre de 2009. Será secundado por Ricardo Negri como secretario de Agricultura.

Ricardo Buryaile, flamante ministro de Agricultura.

Ricardo Buryaile, flamante ministro de Agricultura.

26deNoviembrede2015a las08:16

Ricardo Buryaile fue designado ayer por el presidente electo Mauricio Macri como ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca del próximo gobierno nacional. Será secundado por Ricardo Negri como secretario de Agricultura (actual coordinador agroindustrial de la Fundación Pensar y ex líder de la unidad de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA).

Buryaile es formoseño, empresario ganadero y diputado nacional por la UCR desde diciembre de 2009. Va por su segundo mandato. Desde que asumió la labor legislativa, la gestión de la empresa familiar –un establecimiento dedicado a la cría bovina– está en manos de Félix Fernández.

“Félix, desde muy pequeño, vendía diarios en la esquina de la casa de mis padres, donde solía ir a desayunar. A los siete años mis padres se hicieron cargo de su educación. Se recibió de médico veterinario en la Universidad Nacional del Nordeste” recordó Buryaile en una entrevista publicada a comienzos de este año en la Revista CREA.

“Cuando se recibió de veterinario, le ofrecí ayuda para conseguir trabajo y me dijo que deseaba trabajar en la empresa de cría porque consideraba que eso era suyo también; actualmente tiene además clientes particulares en la zona”, añadió.

Como criador debe considerarse un sobreviviente del proceso de liquidación de rodeos ganaderos registrado entre 2007 y 2010…

RB: Sí, con no pocas secuelas. Una cosa es el criador de la zona pampeana, que suele estar integrado o tener parte del área agrícola, y otra es un criador en Formosa. Nosotros tenemos un biotipo de hacienda, el cruza, que está destinado a producir animales para exportación. Si bien se ha bajado la sangre indica y estamos llegando casi a un nivel cuartino, bastante mestizado, como le decimos nosotros, lo cual trae otros problemas. Pero el gusto del argentino es otro…