Franca expectativa en la ganadería
El futuro del productor pecuario no era, precisamente, promisorio.

Hasta los comicios del 22 de noviembre, cuando fueron renovadas las autoridades de la administración nacionales, el futuro del productor pecuario no era, precisamente, promisorio.
Casi como política de estado desde 2005, cuando las exportaciones cárnicas argentinas alcanzaron la, para nosotros, excepcional perfomance de 760.000 toneladas, igualando los guarismos de 1978, prevaleció definida política intervencionista mediante listas de precios "sugeridos" para la hacienda en los mercados concentradores y se suspendieron los despachos a los mercados del exterior so pretexto de facilitar el consumo interno a precios "razonables".
Se elevaron además los derechos de exportación, del 5 al 15%; se anuló el reintegro, que era equivalente a 5 puntos porcentuales, y se crearon los registros de operaciones de exportación (ROE) que, otorgados discrecionalmente, dificultaron e incluso anularon compromisos formales con clientes tradicionales.
