Una década perdida para el girasol
El complejo girasolero argentino colapsó durante la última década. Caída de exportaciones del 90% con cuatro compañías expulsadas del negocio.

Comparación entre los años 2005 y 2015.
El complejo girasolero argentino colapsó durante la “década ganada” kirchnerista. Las fábricas procesadoras de la oleaginosa se fueron quedando sin mercadería –algunas cerraron y otras dejaron de recibir girasol– ante la inviabilidad de sembrar el cultivo en zonas extra pampeanas. Y para colmo el principal importador del producto –la Unión Europea– aplicó una barrera para-arancelaria que dejó fuera de competencia al aceite argento.
En 2005 las exportaciones argentinas de girasol eran de 1,27 millones de toneladas y los tres principales exportadores concentraban el 61% de las ventas externas. La mayor parte de las colocaciones estaba en manos de seis compañías:
- Glencore (Oleaginosa Moreno)
- Cargill
- Nidera
- Vicentín
- Molinos Río de la Plata
- Aceitera Genera Deheza
Diez años después –en 2015– las exportaciones argentinas de aceite de girasol cayeron a 133.561 toneladas y apenas dos empresas –Cargill y Nidera– acaparan el 88% de las ventas externas. Es decir: apenas dos compañías pudieron sobrevivir a la década kirchnerista, mientras que las otras cuatro fueron expulsadas del negocio exportador.