¿Qué hacemos con la soja?

Ahora pareciera que las condiciones climáticas están mejorando y empezamos a pensar en el futuro. Bajo este contexto nos preguntamos, ¿qué hacemos con la soja?

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Otros posibles usos de los granos de soja.

Otros posibles usos de los granos de soja.

26deAbrilde2016a las11:47

Después del temporal que sometió a regiones productoras durante 20 días consecutivos de lluvias, con registros de más de 300 mm acumulados en períodos de 48 a 72 horas y temperaturas más altas que las normales, pareciera que las condiciones climáticas están mejorando y empezamos a pensar en el futuro.

Las lluvias comenzaron el 1 de abril y continuaron, con diferentes intensidades, a lo largo de 20 días. El fenómeno ocasionó el anegamiento de extensas regiones y el ascenso del nivel freático hasta la superficie en muchos sectores. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó una pérdida de 4 millones de toneladas, y no se descartan mermas productivas mayores.

Soja cosechada en San Carlos el 20 de abril con un altísimo porcentaje de granos dañados (brotados, fermentados y podridos). 

¿Qué hacemos con la soja?

Frente a este escenario, surge un importante interrogante: ¿qué hacemos con la soja?

La colonización de microorganismos como hongos (notoriamente observable por el oscurecimiento de las plantas), la apertura de la vaina y brotado de los granos en ella, han disminuido notablemente la calidad comercial como consecuencia de la disminución de su calidad nutricional.

Al respecto de la cuantificación de proteínas, este dato se puede conocer de manera rápida mediante una determinación química. Sin embargo, la biodisponibilidad y la digestibilidad de las proteínas alteradas por el proceso de brotado, no pueden ser determinadas de modo sencillo, por lo que no se podría saber si el consumo de estos granos producirían el aporte nutricional esperado.

Aptitud para la alimentación

 

En este contexto, si se desea utilizar el grano para alimentación humana o animal, una vez normalizada y estabilizada la humedad del grano, se debe corroborar su aptitud para alimentación mediante un análisis de micotoxinas.

Específicamente si la decisión es utilizar los granos para la alimentación del ganado lechero, se deberá ser muy cuidadoso en la proporción de la dieta que puede ocupar, pre-tratamientos necesarios y categorías de ganado a los que se va a suministrar y posible contaminación del alimento.

Sobre esto último se puede consultar el informe: Cómo utilizar la soja y sus sub-productos en la alimentación del ganado lechero

¿Si el uso como alimento no es posible?

En caso de que el uso como alimento no sea posible, se podría evaluar la extracción del aceite para producir biodiesel. Si bien esta opción no sería mayormente afectada por las micotoxinas, la humedad elevada en los granos provoca el deterioro de los aceites, lo que conlleva a una mayor cantidad de ácidos grasos libres y de compuestos derivados de la oxidación, como peróxidos, epóxidos y radicales libres, que afectan al biocombustible elaborado. La mayor cantidad de ácidos grasos libres provocaría la necesidad de  incorporación de una etapa de pretratamiento y/o una etapa extra durante el refinado mientras que los productos de oxidación deben ser neutralizados y controlados para evitar que produzcan el deterioro del producto final.

Ver también: Clave: manejo de los granos durante la poscosecha

Fuente: INTA

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