Impuesto a las ganancias: tratamiento de los reproductores

La ley de impuesto a las ganancias establece cómo deben valuarse las existencias finales para las personas jurídicas con actividad comercial como con actividad agropecuaria; y así lo explican desde Arizmendi.

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La ley establece la valuación para el caso de reproductores en los establecimientos de hacienda.

La ley establece la valuación para el caso de reproductores en los establecimientos de hacienda.

11deAgostode2016a las12:38

Introducción

Nos explica Gonzalo Alcorta asesor de Arizmendi que antes hay que destacar que la hacienda debe clasificar como bien de cambio o bien de uso a fines de evaluar las existencias. Para cada situación la ley del impuesto a las ganancias tiene prevista una valuación: Si es bien de cambio, la existencia final de su valuación incidirá  en el estado de resultados y si es bien de uso, la incidencia es a través de la amortización de este  tipo de activo.

El objetivo del presente trabajo es analizar la valuación de la hacienda cuando se considera bien de uso  y cuando se considera bien de cambio en el impuesto a las ganancias como activo fijo.

Hacienda reproductora: marco legal

El artículo nro. 54 de la ley de impuesto a las ganancias establece que a los fines del impuesto toda hacienda se considera mercadería, cualquiera sea la categoría  de un establecimiento agropecuario, siendo a consecuencia de ello, su imputación al  resultado impositivo, el resultado de la enajenación total o parcial.

A los efectos de lo dispuesto del artículo nro. 84 de la LIG (amortización) se le otorga el carácter de bien de uso –activo fijo-  a las adquisiciones de reproductores, incluidas las hembras, cuando fueran de pedigrí o puros por cruza. Queda claro que el artículo comentado hace referencia a toda la hacienda reproductora  ya sea hembra o macho. Con la salvedad descripta  para las hembras.

Luego, en el segundo párrafo del artículo 76 del DR de la LIG, define para el caso de:

  • Reproductores machos adquiridos o de propia  producción, cualquiera sea considerados como activos fijos y se valúan en función de los normado por el articulo nro. 76 del DR.
  • Reproductoras hembras adquiridas o de propia producción, puros por cruza o de pedigrí, son considerados activos fijos y se valúan según las normas del articulo nro. 76 del DR.
  • Reproductoras hembras adquiridas o de propia producción de rodeo general, deben ser consideras como bien de cambio y se valúan según las normas del articulo nro. 53, inciso c) de la ley de vientres.

Valuación de hacienda reproductora considerada como  activo fijo

Con respecto a este tipo de hacienda como activo fijo o bien de uso (reproductora), el artículo nro. 76 del DR de la LIG, define a través de su redacción sin perjuicio de lo definido en el artículo nro. 54 de la LIG, se establecen 2 (dos) opciones:

  • Valuación de hacienda reproductora macho adquirida o hembras  reproductoras adquiridas (cuando estas últimas hembras, sean de pedigrí o puras por cruza).

En esta situación el decreto reglamentario dispone la opción de  amortizar anualmente el precio de compra más los gastos de traslados y otros (como por ejemplo los gastos incurridos en la preparación del reproductor o sea en condiciones de cumplir su función de reproducción), o asignarle en los inventarios el costo estimativo para igual clase de hacienda de su producción o darle un valor como si fuera un bien de cambio. Este costo se determina en función de ventas / compras de animales en determinado periodo de tiempo, por lo que el valor estimativo es diferente al valor de costo, produciéndose una diferencia. Según el decreto reglamentario la diferencia será amortizada en función de los años de vida útil que le restan al reproductor, salvo la AFIP que autorice que la diferencia se impute al año de compra.

  • Valuación de reproductores de propia producción machos o hembras (cuando esta últimas, las hembras, sean de pedigrí o puros por cruza).

El inciso b) del artículo nro. 76 del DR de la LIG,  establece que en estos casos se aplica un precio que representará el costo del semoviente y cuyo importe se actualizará anualmente aplicando los índices de ajustes por inflación (desde el año 1992 fijado en 1,00). Hay que destacar que estos reproductores no se amortizan. Los reproductores de propia producción nunca son amortizables. En la reglamentación no se indica como determinarlo.

Conclusión

Para concluir el asesor impositivo de Arizmendi nos informa que la ley establece la valuación para el caso de reproductores en los establecimientos de hacienda. En donde se define para los reproductores machos y hembras. También a las adquisiciones de reproductores, incluidas las hembras, cuando fueran de pedigrí o puros por cruza. Para este último caso, se aclara en el artículo 76 del DR de la LIG.

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