Carne argentina: mejorar la calidad e inocuidad

El investigador del CONICET Gerardo Leotta trabaja para mejorar los cortes vacunos y su inocuidad en base a la correcta manipulación en carnicerías y frigoríficos.

Toma de muestras en piletones de enfriamiento. Foto: Gentileza investigador.

Toma de muestras en piletones de enfriamiento. Foto: Gentileza investigador.

03deFebrerode2017a las15:43

La premisa de Gerardo Leotta, investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Genética Veterinaria ‘Ing. Fernando Noel Dulout’ (IGEVET, CONICET – UNLP), es mejorar la calidad e inocuidad de los cortes que llegan a la mesa diaria a partir del control de su correcta manipulación en carnicerías y frigoríficos. Desde hace varios años, el experto desarrolla una serie de proyectos de investigación que abordan la totalidad de la cadena de producción de carne bovina en el país.

Noventa municipios de diez provincias argentinas, además de Uruguay y Paraguay, están implementando el programa ‘Carnicerías Saludables’ que Leotta iniciara en 2010 en Berisso, Buenos Aires, con 110 comercios y más de 200 expendedores. Actualmente, junto a su grupo de colaboradores en el Laboratorio de Microbiología de Alimentos del IGEVET, lleva adelante una prueba piloto que apunta a mejorar las condiciones de salubridad en los 59 frigoríficos de tránsito provincial ubicados en territorio bonaerense.

Carnicerías saludables

“A comienzos de la década pasada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en una cadena de comidas rápidas se encontraron alimentos contaminados con Escherichia coli, principal causa del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). Esta enfermedad es endémica en el Argentina y afecta principalmente a los niños”, explica el investigador, y agrega: “A partir de eso se comenzó a trabajar mucho en la detección de ese grupo bacteriano en las hamburguesas comerciales, pero muy poco en relación a la carne molida que se vendía a través de bocas de expendio minoristas. Eso motivó la puesta en marcha de ‘Carnicerías saludables’”.

El programa, cuya prueba piloto se realizó en Berisso entre 2010 y 2013 con el auspicio del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), consta de tres etapas, “la primera, descriptiva, en la que se recorren las carnicerías para cuantificar el riesgo biológico, es decir, la presencia de bacterias que puedan ser transmitidas por el consumo de carne, y proponer soluciones. En la segunda se implementan acciones de mejora en conjunto con los carniceros, discutiendo con ellos los resultados científicos, y en la tercera se verifica el éxito del proceso”, dice.

Los investigadores recorrieron las 110 carnicerías berissenses para tomar muestras de carne en picadoras, mesadas, tablas, cuchillas y manos de más de 200 expendedores. Como resultado del programa, en dos años se logró reducir en un 29 por ciento el número de comercios con alto riesgo de contaminación, en tanto que las carnicerías con riesgo moderado crecieron en un 12 por ciento y los locales con bajo riesgo aumentaron del 9 al 24 por ciento.