Acrobacias aéreas: el color y la adrenalina de Agroactiva

Entre las propuestas de Aeroaplica, las demostraciones de los pilotos acróbatas se llevaron todas las miradas. Una de las perlitas de color de la expo.

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07deJuniode2017a las09:27

Por un rato, los 700 stands de la edición 2017 de Agroactiva y todo lo que se desarrolló sobre las 60 hectáreas del predio quedaron en segundo plano. El cielo se robó el protagonismo. Al menos, eso sucedió cada vez que los aviones de acrobacias, que formaron parte de la propuesta de Aeroaplica, despegaron para llenar de adrenalina a la expo. No faltaron las fotos y videos de quienes, celular en mano, intentaron captar algunos de los osados movimientos de los pilotos a más de 600 metros de altura. Tampoco los comentarios de asombro. Sin dudas, una de las atracciones que le dio condimento y color a las cuatro jornadas de la muestra, junto con las pruebas de aeroaplicación.

“Hago acrobacias desde hace 30 años. Para realizar esta práctica es importante respetar las reglas, las normas y tener disciplina, además de estudiar lo suficiente para saber dónde uno está ubicado. El piloto que se dedica a esto en nuestro nivel se preocupa siempre por mantener a la gente y al escenario seguro”, le contó a Agrofy News Jorge Malatini, aviador de la ciudad de Carlos Casares, Provincia de Buenos Aires. 

La principal preocupación a tener en cuenta para realizar este tipo de espectáculos pasa por el público y su seguridad. Por eso, todos los movimientos que realizan los aviones están planificados y calculados de antemano. “Esta es una actividad de alto riesgo; no peligrosa. Todo lo que hacemos ya está inventado. No se improvisa nada y cada vuelo es diferente. Hay que respetar las normas de la gravedad y tomar márgenes para poder absorber cualquier error que pueda producirse, tanto humano como mecánico”, detalló Malatini, quien vuela un avión biplano Pitts Special. 

Manuel Astesano, de Cañada Rosquín, tiene 30 años y fue otro de los tres pilotos que participaron de la muestra de acrobacias. “Soy bastante nuevo en el ambiente, empecé a hacer presentaciones en público en 2013. Siempre me gustó la acrobacia desde chico, mi papá me introdujo la pasión del vuelo y sigo en ese rubro. Es un hobby que me da mucha satisfacción, muchos amigos y me permite conocer lugares”, dijo aviador, que comanda una aeronave Van´s RV 4. ¿Qué representa volar para para él? Lo resumió en dos palabras: “Parte de la vida”.

Sergio Mariñas completó la terna de pilotos acróbatas. El vecino de Bell Ville dio más precisiones sobre las características de las demostraciones en público. “Uno siempre vuela en un escenario imaginario, que mantiene una distancia con el público, la cual depende del tipo de avión y la altura del vuelo. Además, nunca se realizan maniobras con energía hacia donde está la gente. Es decir, se trabaja siempre para que, ante un problema, la energía haga que la trayectoria de la aeronave vaya hacia otro lado. Por eso nunca volamos sobre la muestra, sino en la periferia”, explicó. 

Es necesaria alguna condición física especial para hacer acrobacias? Según reveló Mariñas, el único secreto está en las horas vuelo. “Ni siquiera voy al gimnasio”, aseguró. Y agregó: “Es entrenamiento. En el caso del avión que tengo yo, que rola entre 360 y 400 grados por segundo, se trabaja con una fuerza G de menos cinco a más nueve. Eso implica que llegás a pesar más de nueve veces tu propio peso y la fuerza de tus músculos, como la circulación sanguínea, aumentan. Entonces, hay que tener precaución para no descomponerse o desmayarse”, puntualizó el experimentado aviador. Una vez más, Aeroaplica voló alto en la muestra más grande de agro

 

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