“Mi principal preocupación como productor es la escala”

El presidente de la Cooperativa Agrícola de Conesa (Bs. As) comparte su experiencia como joven productor agropecuario que apuesta al campo enfrentando el robo de ganado, las altas precipitaciones y circunstancias adversas.

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Una de las preocupaciones que atañe al productor es la cantidad inusual de lluvias que afecta las cosechas.

Una de las preocupaciones que atañe al productor es la cantidad inusual de lluvias que afecta las cosechas.

14deJuniode2017a las09:11

Al dialogar con Javier Lazzari, hombre de campo de la tercera generación de productores, una frase del Martín Fierro se nos presenta: “El que respeta a la gente. El hombre ha de ser prudente. Para librarse de enojos. Cauteloso entre los flojos. Moderado entre valientes” (Hernández, 1872, cap.32).

Su historia como productor comienza a fines de los ‘90, al terminar la secundaria, bajo el legado de un emprendimiento familiar. Trabajan cerca de 160 hectáreas propias, y arrendan otras, donde cultivan principalmente soja y maíz, algo de trigo, como también, realizan ganadería bovina de ciclo completo bajo sistema semi intensivo, con pastoreo rotativo.

Comienza su testimonio relatando que vivir en el campo es una elección de vida, ya que al crecer allí desde su niñez, aunque tenía conexión con el pueblo de Conesa, nunca estuvo en sus planes cambiar de lugar. Lo que considera como una ventaja para el pequeño productor “vivir en el campo te ayuda a dedicarte a algunas actividades más de cerca, por ejemplo, cuando tenes animales hay que atenderlos, podes estar más prevenido si llueve o en caso de robo. Si bien te complica para otras actividades cotidianas”.

Respecto al abigeato, el productor declara que la causa de los robos es la “falta de justicia, o su inoperancia” y asegura que son muy pocos lo que quedan detenidos por robar. Por ello “es muy importante tener una comunicación con otros productores, pero el éxodo del productor a las grandes ciudades es un problema para la zona. Yo tengo dos o tres vecinos cerca, pero hay muchos que se fueron para mejorar su calidad de vida, los que quedan es porque sus casas están cercanas a la ruta, esa es la ventaja”.

Mantenimientos de caminos

En cuanto a la situación de los accesos y caminos, Javier Lazzari opina “a nivel país, el servicio de mantenimiento está siendo deficitario, se arreglan más lento de lo que se rompen los caminos.”

Pero por contraparte reconoce “estamos mejor que en algunos partidos vecinos” , gracias a un convenio entre la Municipalidad de San Nicolás con la Cooperativa de Servicios y Obra Pública de Conesa quien tiene a cargo el mantenimiento de los caminos rurales. “Todos los productores que aportan a la tasa para la red vial por ley, también son socios de la Cooperativa y pueden participar para mejorar los caminos en diversas asambleas”, remarca el entrevistado.

Sobre la cosecha y las inundaciones

En su rol de productor agropecuario, una de las preocupaciones que lo atañe es la cantidad inusual de lluvias que afecta las cosechas. En respuesta a las críticas a la siembra directa Lazzari expone “no cambia demasiado si al suelo lo movés o dejás de moverlo, con siembra directa mejora la infiltración de agua. Pero soy consciente que cuando movés el suelo, también lográs la evaporación del agua”.

Y continúa explicando: “El problema de lluvia lo tenemos cuando las precipitaciones anuales superan el promedio. Nosotros estamos entre el Arroyo del Medio y Manantiales, corren paralelos de sur a norte, están a 24 km uno del otro, donde la cuenca de la zona es chica, y a la vez estamos a 35 km del Paraná, con una pendiente que corre con velocidad. En cambio en el centro de la provincia, no se escurre el agua por los campos planos”. De esta manera, supone que “se habrá perdido un 5% de lo que se sembró por la lluvia”.

Un emprendedor comprometido

Otra cuestión que remarca es que en los ‘70 las condiciones económicas para ser productor eran más fáciles, en cambio hoy la rentabilidad lo hace mucho más complicado.

En su relato Javier menciona que siempre tuvo un compromiso activo con su tarea. En la década de los 90 comenzó a formar parte de ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas) donde se vinculaba con otras 40 Cooperativas Argentinas, en Juventudes Rurales. A principios del siglo 21 lo invitaron a formar parte del consejo de la Cooperativa Agrícola de Conesa (entidad fundada en 1927 por los productores que defendían su producción de los cerealistas privados con el objetivo de comercializar sus granos).

Hace un poco más de un año es presidente de dicha Cooperativa que tiene 800 socios de los cuales 250 son socios activos. Además cuenta dos sucursales, una en General Gelly a 30 km de Conesa y otra en Empalme Villa Constitución a 50 km (ambas pertenecen a provincia de Santa Fe); y con una planta de acopio en Erezcano (pueblo aledaño a Conesa). Las actividades que desarrolla son la producción de granos, la venta de insumos, la provisión combustibles y lubricantes con venta al público, un supermercado abierto al público general, y un área de venta de seguros, salud y viajes como parte del Grupo Asegurador La Segunda.

Pero su principal preocupación como presidente de cooperativa es “que hay pequeños productores de productos extensivos como soja, maíz, donde el problema es la escala, la rentabilidad se reduce y al productor se le hace difícil seguir. La cooperativa intenta ayudarlo a tener escala, pero también depende de la economía privada de cada uno. Hay más herramientas con más tecnología a las que se hace difícil acceder. Si tuvo el respaldo de tener tierras propias o heredar es menos difícil”. Y brinda un dato: solo el 30 por ciento trabaja su propio campo, el resto es arrendado.

Los cambios en la cultura agropecuaria argentina

Según Lazzari “la cultura fue cambiando se hizo más individualista y si generalizamos, el productor piensa ‘Mi campo es chico, la rentabilidad es baja, no voy a poder renovar mis maquinarias’. Un ejemplo es cuando se colonizó cuando la mayoría trabajaba como asociativismo, y así se bajaban los costos. Pero hoy el productor no ve a la cooperativa como la herramienta de los años 30, sino que la ve un intermediario más”.

En tanto, el productor hace autocrítica: “Las cooperativas se van descuidando por desinterés de los propios productores, va a volver el abuso de los privados sobre el productor, ya que en algunas producciones están trabajando a quebranto”.

Entre los grandes cambios que Javier Lazzari distingue en los últimos 5 años enumera “Los porcentajes de hijos de productores cada año va cayendo. En general, el productor se basa más en la experiencia de otro que en un ingeniero o veterinario”.

Finalmente concluye “Hay un porcentaje de productores que se actualiza y se informa, pero no tanto en la tecnología porque en algún momento les llega. Lo que más noto que falta es capacitarse en la gestión de su producción, en resumen, generar información para tomar decisiones a futuro. Aunque la escala no les permita, algunos tienen la mente abierta y son productores-asesores de ellos mismos”.

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