Espacios verdes suspendidos en el aire, una tendencia que crece

La jardinería y el paisajismo se mixturan en la ciudad brindando soluciones sustentables de la mano de ingenieros agrónomos en una tendencia que crece.

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Paisajismo en la ciudad: espacios verdes suspendidos en el aire.

Paisajismo en la ciudad: espacios verdes suspendidos en el aire.

02deAgostode2017a las13:38

Su pasión por el paisajismo tiene más de quince años, con tonada litoraleña Selva Demarchi cuenta que se recibió de ingeniera agrónoma en la Universidad del Nordeste en Resistencia y decidió mudarse a Rosario para estudiar Paisajismo en la Escuela de Diseño del Paisaje ISET 52, ya que la ciudad estaba posicionada como referente en la materia a nivel nacional.

Hoy, es una de las pocas que realiza jardines verticales en la región y tiene en vista instalar pisos de caucho reciclado en espacios públicos.

Dermarchi reconoce que ambas profesiones se complementan muy bien y enfatiza que la base en agronomía le aportó los conocimientos en suelo, microbiología, fisiología vegetal necesarias para el desarrollo profesional.

“Siempre me moví en el ámbito privado realizando desde nivelación de suelos, diseño de patios y jardines, hasta ecosistemas verticales con los que comencé a incursionar en el año 2014”. La agrónoma afirma que es una tendencia muy arraigada en Buenos Aires, pero que en Rosario recién está comenzando aunque se están abriendo más espacios verdes para la población y brinda el ejemplo de la Avenida Alberdi donde se colocaron jardines verticales en las paradas del metrobus realizados a base de sustrato que aumentan la oxigenación en la ciudad.

Como paisajista considera que “es un importante aporte a la geografía urbana, no solamente para aportar a la estética y diseño de la fachada de los edificios sino al medioambiente. Estos muros verdes, activos, como es un ecosistema van a entrar a vivir pájaros, insectos benéficos, va a poder influir el sol sobre las paredes”.

Entre los beneficios que menciona se encuentran el ahorro de energía que se consume en aire acondicionado. Además no toca la pared siendo aislante por lo cual no genera humedad. Por eso se lo usa como acabado estético, se trabaja con normas de calidad para que no haya filtración, diferenciándose de las enredaderas.

Este sistema que puede instalarse tanto en paredes interiores como exteriores, fue ideado por el biólogo español Ignacio Solano Cabello, fundador de la Empresa Paisajismo Urbano, líder mundial en Ecosistemas Verticales, con más de 15 mil m2 de jardines instalados en las principales ciudades del mundo.

El armado de plantaciones verticales

El ecosistema vertical con sistema hidropónico requiere de una operatividad técnica explica la agrónoma y prosigue “tenés que trabajar con soluciones de nutrientes, ver la fisiología vegetal y la orientación donde están dispuestas las plantas. Es cultivo sin tierra, las plantas se desarrollan a través de un sustrato inerte, una tela que se provee a través de un sistema de riego por goteo”. Además, en el mercado hay otras propuestas como sustratos que llevan compost o bien musgo, y se hace un riego que no es tan estricto.

El cultivo hidropónico lleva 35 kilogramos por metros cuadrados con lo cual permite trabajar sobre fachadas en edificios en altura. En cuanto a su trabajo más reciente junto a su equipo de Urve, en Rosario realizaron hace un mes en un edificio sustentable ubicado en Oroño 166, un jardín de 45 m2 que tiene 13 metros de altos con una estructura de 3 cm sobre la cual florecen y evolucionan las plantas.

Selva califica esta experiencia como “maravillosa” ya que alberga más de 1400 plantas de diversas especies, “constituyen verdaderos ecosistemas en los cuales prosperan las plantas gracias al control de nutrientes, agua y luz y a la incorporación de cepas de bacterias y micorrizas (un tipo de hongo).

Este tipo de labor requiere de un equipo interdisciplinario que conlleva la parte técnica y de diseño, personal especialista en riego para complementarse, y operarios delicados que entiendan el cuidado de las especies ya que tienen una poda especial antes de implantarlas en las telas. Es un trabajo artesanal que va desde el montaje de los perfiles y las placas en la tela, hasta la instalación y el riego y luego los operarios que realizan la plantación manualmente.

Como responsable frente a cada proyecto la paisajista relata “voy armando un plano sobre el paño y se va plantando cada especie de forma planificada”.

Hay un compendio de especies que son las que se adaptan a ese cultivo hidropónico, luego queda en el agrónomo a manipular los gradientes de humedad, de luz y la climatología (horas de luz directa y de luz solar). En los jardines interiores se colocan otras especies que se adaptan a diferentes condiciones lumínicas. El diseño también influye teniendo en cuenta texturas, color de floración, color de follaje y el desarrollo de la planta “es como crear un cuadro”, expresa la paisajista.

La oportunidad de reciclar el paisaje

En su oficio de tomar contacto directo con los organismos vivos, Demarchi trabaja con la sustentabilidad en la mente “tratando de regar menos, utilizando el suelo que se tiene y no recrear otro para mejorar el medioambiente”.

Lo novedoso y que aún no se ha implementado según ella son los pisos de caucho continuo que se realizan con caucho reciclado y se utilizan para eliminar los areneros de parques infantiles “es permeable y el agua de lluviase infiltra, no queda atascada, es mucho más anti bacteriológico y no se ensucia”.

En cuanto a la implementación de jardines verticales, se comenzó a trabajar con esto en locales, en el metro, pero no está ampliamente difundido por su alto costo. Los valores de un jardín dependen de la tecnología aplicada, desde 4 mil pesos hasta 10 mil pesos por metros cuadrados, desde poner macetas en una vertical hasta los cultivos hidropónicos.

Generalmente son los arquitectos o particulares quienes toman la iniciativa de incorporar estos espacios verdes, pero a juicio de la agrónoma “sería interesante que desde el municipio promuevan esta actividad para la ciudad”.

En cambio en materia de terrazas verdes cuenta que este tipo de diseño brinda un aporte muy interesante en el medioambiente ya que en superficie ociosas generan puntos de calor y al colocar plantas se baja la temperatura y aporta más oxigenación. Un ejemplo de ello puede verse en el edificio de casa central del Grupo Asegurador La Segunda.

Agricultura en casa

Al ser consultada sobre las huertas familiares lo interesante para la ecologista “es que estás alimentando a tu familia con productos libres de pesticidas. Al margen del costo que significa comprar los productos en mercados, podes trabajar la huerta con toda la familia. Se pueden procesar los residuos orgánicos desechables haciendo compost, y de esa manera cerrar el ciclo. Se pueden controlar insectos o enfermedades, podés utilizar flores que aumentan determinados insectos, estas comiendo sano”.

Según sus consejos los cultivos para la casa dependen del tamaño y la luz disponible. “Si tenés un balcón utilizás una maceta con especies aromáticas y si tenés más espacio como un jardín urbano se pueden hacer tomates cherrys, rúcula, lechuga, zapallito de tronco, remolacha, zanahoria, todo lo que consumís en tu casa, y para una familia tipo alcanza y sobra”, agrega.

Al culminar, la entrevistada expresa: “En un mundo donde tenes la familia y un Gobierno comprometido inculcando estos valores, la tecnología disponible tiene que andar, pero todo se basa en la educación, la participación colectiva y el sentido de apropiación”.

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