Valuación en establecimiento de cría

Para la empresa ganadera de cría es importantísimo planificar los stocks de cierre. La Ley de impuesto a las ganancias hace un distingo específico en la valuación impositiva de este tipo de hacienda.

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Informe de Barrero & Larroudé.

Informe de Barrero & Larroudé.

18deOctubrede2017a las12:36

El 31 de diciembre marca un cierre de ejercicio económico y fiscal para muchas empresas agropecuarias. Si bien es una fecha que hoy parece algo lejana, al efecto de la planificación fiscal es el momento de profundizar sobre las alternativas legales que permitirán, de acuerdo a la decisión que se opte, poder disminuir o diferir la incidencia de la carga fiscal.

Aun sí no hubiera alternativas  de planificación, realizar una proyección impositiva permitirá estimar con cierto grado de certeza cuál va a ser el resultado impositivo anual y con ello, el monto a tributar de impuesto a las ganancias, por mencionar tal vez el más complejo a nivel nacional.

En este sentido, anticipándose, la empresa ya sea con planificación o con proyección, le va a permitir saber qué monto significativo tendrá que abonaren los 5 meses posteriores al cierre del ejercicio.

De esta manera, “conociendo” el valor varios meses anteriores al vencimiento, podrá planificar:

  • Las ventas que restan del año
  • Las inversiones
  • La toma o no de créditos bancarios
  • Los gastos y compras

¿Sabés cuál es la mejor fecha para vender hacienda y lograr un menos costo impositivo?

Específicamente para la empresa ganadera de cría, es importantísimo planificar los stocks de cierre. La Ley de impuesto a las ganancias hace un distingo específico en la valuación impositiva de este tipo de hacienda. En función de lo que ocurra (ventas, reposiciones, etc.) en el último trimestre del ejercicio, período comprendido desde el 1/10/2017 al 31/12/2017, para el caso de cierres diciembre, afectará a la valuación de toda la existencia final del rodeo. Por lo tanto, no tendrá el mismo impacto vender hacienda de bajo valor (de descarte) el 30 de septiembre, que vender esa misma cantidad y calidad de hembras con fecha 1 de octubre, cumpliendo con la condición de categoría representativa.

Por consiguiente, la elección de cantidad, tipo y fecha, son fundamentales a la hora de valuar las existencias finales. Si las mismas quedan valuadas a menor valor (por elección óptima del tipo de categoría) implicará un valor de costo de ventas impositivo mayor. A su vez, si éste es mayor, disminuye el resultado impositivo. Entonces, al disminuirse el resultado impositivo, el impuesto a las ganancias es menor.

Podés diferir a futuro el pago del impuesto a las ganancias

Tener un mayor costo impositivo, no significa ganar menos, sino que la empresa tendrá menor resultado impositivo, precisamente por el método de valuación impositivo que establece la Ley del mencionado impuesto, exclusivamente para este tipo de hacienda.

De esta manera, lo que se está logrando es diferir hacia el futuro el pago del impuesto: al año siguiente, al deducirle a los ingresos que se produzcan, un valor de existencias iniciales (finales del año anterior) disminuido, la utilidad impositiva en este último ejercicio será mayor y por consiguiente el impuesto mayor.

Este diferimiento cobra más valor en épocas inflacionarias, ya que estamos postergando 12 meses (sin ningún tipo de actualización o ajuste) la diferencia de impuesto que surge por la elección o no, de la cantidad y tipo de hacienda vendida en el último trimestre.

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