La cosecha comenzó en Expoagro
La 12° edición de la muestra fue el escenario donde brillaron las cosechadoras, listas para la nueva campaña.
Por |Las cosechadoras fueron la vedette de Expoagro 2018. Lanzamientos, clásicas, potentes. Las dueñas de todas las miradas. Acá te presentamos las más codiciadas:
New Holland CR EVO 7.90
Potencia: 420/480 cv
Velocidad de descarga: 126 L/S
Capacidad de tolva: 12.330 L
Conocé más: Cosechadoras New Holland
John Deere S690
Potencia: 614 HP
Velocidad de descarga: 135 L/S
Capacidad de Tolva: 14.100 L
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CLAAS LEXION 780
Potencia: 551/598 CV
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Mendoza busca convertirse en un polo de bioinsumos: instalarán una planta de feromonas para el agroVelocidad de descarga: 130 L/S
Capacidad de Tolva: 12.500 L
Conocé más: Cosechadoras CLAAS
Challenger 560C
Potencia 470/495 cv
Capacidad de tolva: 12.334 L
Velocidad de descarga: 150 L
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Metalfor 1475
Potencia: 350 HP
Capacidad de tolva 10.000 L
Velocidad de descarga: 80 L/S
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CASE IH 5130
Potencia: 319 cv
Capacidad de tolva: 9.200 L
Velocidad de descarga: 114 L/S
Conocé más: Cosechadoras CASE IH
Evolución de la cosechadora en Argentina
El mercado de cosecha merece algunos comentarios de lo ocurrido en los últimos años, donde la potencia media, ancho de cabezal, y capacidad de tolva, fueron creciendo a razón de un 6% anual en la última década.
Según un informe del INTA Manfredi sobre el rubro, en el año 2000 la potencia media vendida estaba en 200 HP, en el año 2010 el promedio aumentó a 300 HP y en el 2017 la media está en 370 HP. Algo similar sucedió con la capacidad de tolva, la cual pasó de 5500 litros en el 2000 a 8.000 litros promedio en el 2010 y superó los 10.000 litros en la actualidad, con modelos que ofrecen una capacidad de más de 35.000 litros y 28 toneladas.
Respecto al ancho de cabezal se produjo un fenómeno similar, profundizado por la adopción de los draper. Estos diseños de cabezales sojeros/trigueros fueron adoptados debido a la mayor performance que ofrecen cuando el ancho de trabajo supera los 40 pies.
En los cabezales estándar, en la mayoría de los diseños cuando se superan los 40 pies los sinfines concentradores comienzan a presentar problemas estructurales (fatiga de materiales); además que el traslado de la mies cortada desde los extremos del cabezal hacia la embocadura no es uniforme, generándose amontonamientos de material retorcido. Esta situación genera ineficiencias en la alimentación de la máquina, produciendo picos en la demanda de potencia solicitada al motor, por parte del sistema de trilla y también pérdida de calidad de trilla.
En función de esta situación, se volvió hacia diseños con lonas acarreadoras, pero esta vez construidos en base a compuestos que le otorgan mayor durabilidad. En nuestro país, la historia de los cabezales draper se inició hace más de 10 años, existiendo en la actualidad un mercado de 10 empresas que permitieron equipar 1700 cosechadoras con este tipo de cabezales, a las que hay que sumar 140 reformas de cabezales a sinfín transformados a lona. Se debe destacar los importantes aportes y desarrollos que ha hecho la industria nacional para la difusión y adopción de los draper (varias patentes internacionales).
Este crecimiento en tamaño que se evidenció en los últimos 10 años, fue acompañado con la incorporación de una serie de equipamientos hidráulicos y electrónicos, electrónica de hardware que conectados con software específicos y actuadores permitieron la automatización del funcionamiento, mantenimiento y regulación de la cosechadora en el campo.
