Un recetario de la FAO que reúne sabores y saberes de mujeres rurales de América Latina

Agrofy News dialogó con Magda Choque Vilca, quien representó a la Argentina en el recetario “Salud, Saberes y Sabores”, con el fin de conocer su conexión entre la alimentación y la puesta en valor de la mujer rural.

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Magda Choque Vilca, quien representó Argentina con una receta de guiso de quinua.

Magda Choque Vilca, quien representó Argentina con una receta de guiso de quinua.

01deAgostode2018a las08:54

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), arroja datos sorprendentes sobre la mujer. Tan es así, que en el mundo, las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial y son responsables de más de la mitad de la producción de alimentos. Si hoy se cumplieran sus derechos se podrían producir entre un 20% y un 30% más de alimentos en el mundo.

Si de brechas se trata, en América Latina y el Caribe (ALC) la inseguridad alimentaria afecta al 30% de las mujeres y al 25% los hombres.  El 21% de la población vive en zonas rurales, 5 de cada 10 son mujeres. Solo el 18% de explotaciones agrícolas son manejadas por mujeres y por cada 100 hombres viviendo en hogares pobres hay 118 mujeres.

Historias para visibilizar

Ante estas cifras y desventajas, Agrofy News dialogó con Magda Choque Vilca, que por su convicción y proactividad, desde su lugar le ha dado visibilidad a los valores de la mujer, y especialmente de la mujer rural.   

Quizás más de un lector la conozca. El año pasado, Magda participó en la Exposición Rural de Palermo en la jornada "Mujeres, líderes rurales. Desafíos, logros y capacidades en el ámbito rural”. Recientemente estuvo en la feria Caminos y Sabores en un coloquio que organizó FAO con el apoyo de Canal Gourmet. También representó a la Argentina con un guiso de quinua en el recetario “Salud, Saberes y Sabores”, impulsado por la FAO que recoge recetas utilizadas por las mujeres provenientes de 20 países de ALC. Como si fuera poco, hace diez años creó una tecnicatura en cocina regional y cultura alimentaria.

Quienes la conocen, como el caso de Elisabet Golerons, encargada de comunicación de FAO en la Argentina, describen a Magda como una defensora de los derechos de las mujeres y apasionada de los cultivos andinos.

Magda tiene 55 años de edad, es ingeniera agrónoma, nació en La Quiaca y actualmente vive en Tilcara. Hace 31 años que está casada con Juan Carlos, tiene cuatro hijos y un nieto, y mucha pasión por hacer.

¿Por qué el “guiso” y la “quinua”?

Mientras Magda iba a la tradicional fiesta de Santa Anita conversamos por teléfono sobre su participación en el recetario “Salud, saberes y sabores”, y la elección del Guiso de Quinua.

Busqué algo que fuera identitario de Argentina con América, decidí la quinua, porque estamos en un momento histórico, en el cual, a pesar de todos los recursos que tenemos a lo largo de la cordillera de los Andes y en general, hay chicos desnutridos, es indigno”, enfatizó.

Mientras saludaba a la gente que cruzaba en la calle, continuó contando: “Consideré la quinua, que por un lado nos representa y nos une, y por el otro, nos brinda la capacidad de ser autónomos alimentariamente. Es el único cereal que no entró dentro de los commodities, y no hay quinua transgénica hasta ahora”.

Al ser consultada sobre por qué eligió el guiso, aclaró: “No son nuestros, sino que es cosmopolita. Cada lugar le ha dado su impronta, el guisado en el mundo no falta. Como cosmopolita, podemos encontrarnos en la diversidad”.

A través de las diferentes recetas que contiene “Salud, saberes y sabores” se puede apreciar cómo las mujeres latinoamericanas del mundo rural han incorporado en sus prácticas habituales la protección de la biodiversidad y la seguridad alimentaria y nutricional.

De la tierra a la mesa

Si bien Magda hace muchos años que participa en la feria Caminos y Sabores, en esta oportunidad al hacerlo desde el coloquio de FAO, le pareció algo más trascendente y explicó que en FAO como en otros organismos internacionales la cocina no está dentro los ejes estratégicos.

Al respecto, opinó: “Me pareció emblemático, pionero, medular, estas cosas simples que se hacen en todo el mundo, son las cosas que de alguna manera la industria alimentaria va reemplazando y minando el cuerpo”.

Magda valoró que la FAO considere la cocina como un proceso integral, afectivo, cultural, emotivo, tratándose de FAO que tiene que ver con temas más relacionados a la producción y a la seguridad alimentaria. Remarcó una y otra vez que le parecía una iniciativa vanguardista, y explicó: “No es menor que miren a la FAO desde un recetario porque el resto empieza a darle un valor institucional como proceso y no sólo como producto”.

En la 14º edición de Caminos y Sabores, Magda brindó una charla,junto a una referente de FAO de alimentación sustentable y a un productor agroecológico de la provincia de Santa Fe sobre la cocina, la unión de la producción y la alimentación en el proceso de la cocina cada uno desde su lugar.

La combinación perfecta: Educar y alimentar

En sintonía por su pasión y dedicación a los cultivos andinos y a la cultura alimentaria, AgrofyNews le preguntó por qué creó una escuela de cocina. “Más que surgir de una idea, nace a partir de una necesidad”, respondió Magda.

Actualmente, la tecnicatura cuenta con 16 profesores  y 100 alumnos, y ya se han graduado 100 egresados. La carrera dura tres años, y hay estudiantes de 18 a 65 años de edad. Magda es la coordinadora de la tecnicatura, y la misma depende del Instituto de Educación Superior Nº 2.

En diálogo con Agrofy News contó que “al ser declarada la Quebrada de Humahuaca como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, empezó una movilización de hoteles y hostales, por lo cual, la oferta gastronómica era muy demandada, y además, las escuelas de cocina existentes no representaban la idiosincrasia”.

Por ello, una manera de satisfacer la necesidad gastronómica fue crear la tecnicatura en Cocina regional y cultura alimentaria. Al respecto, Magda, resaltó: “No es fácil implementar un sistema gratuito en un área rural”, y reflexionó: “Trabajar desde el Estado es más difícil, pero mucho más duradero, es una gran apuesta a que el Estado no es el Gobierno, sino que somos todos y esto, fue una lección para mí”.

En cuanto a la salida laboral, la tecnicatura ofrece un amplio abanico con múltiples opciones. Hay egresados que tienen su propio emprendimiento, hay quienes están trabajando en Buenos Aires, algunos trabajan en cocinas de geriátricos, otros son jefes de cocina en hoteles, y hay personas que hacen servicios de catering a domicilio.

La mujer, ¿conformista?

Sobre su percepción acerca del rol de la mujer en la sociedad, Magda opinó: “Hay una valorización de la mujer, pero no hay una puesta en valor, que no es lo mismo. En los lugares de toma de decisión no están las mujeres, aunque en los lugares de ejecución si”, y sugirió: “Deberíamos bregar más para ocupar equitativamente un lugar de gestión y de toma de decisión en todos los aspectos”.

Además, resaltó que son menos valoradas las opiniones de las mujeres, y enfatizó: “Hay que remarla en un océano con dulce de leche para que nuestra voz sea escuchada, si lo dice cualquier otra persona, es ley”. No obstante, Magda reconoció que muchas mujeres prestan conformidad a esto, y que necesario madurar en ideas no contrapuestas sino complementarias.

Hacia el final de la entrevista, Magda muy orgullosa y segura de sí misma, confesó: “El éxito es esto, me puedo considerar una mujer hiper exitosa, primero porque hago lo que me gusta; y porque por esto que hago, vivo donde quiero y trabajo de lo que amo, la verdad que solo me queda agradecer porque soy una mujer muy feliz.

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