Comercio de granos: una imagen resume las distorsiones de la guerra comercial

Se observa una gran preponderancia de barcos que unen Sudamérica con países asiáticos, algo completamente atípico para el mes de noviembre.

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Embarques de soja de Estados Unidos hacia Argentina revelan distorsiones de guerra comercial.

Embarques de soja de Estados Unidos hacia Argentina revelan distorsiones de guerra comercial.

30deNoviembrede2018a las15:59

La soja fluctúa a la espera de definiciones políticas: "En el marco de la cumbre del G-20 que tiene lugar este fin de semana en Argentina, se espera que los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, limen asperezas en sus negociaciones bilaterales de comercio durante el encuentro que mantendrán el día sábado", comentaron 

Ver también: Los tres escenarios posibles tras la cumbre del sábado

En cuanto al impacto local de estas negociaciones, desde la entidad rosarina comentaron que la demanda insatisfecha de soja americana por parte de China ha marcado un fuerte impulso de los embarques desde Sudamérica.

"Ello resalta en el mapa adjunto, que señala el movimiento de buques marítimos cargados con poroto de soja por el globo, mostrando una gran preponderancia de barcos que unen Sudamérica (aunque mayormente Brasil) con países asiáticos (especialmente China), algo completamente atípico para el mes de noviembre cuando el ingreso de soja nueva en Estados Unidos tiene su pico estacional, especialmente en una campaña con récord de producción como la actual", explicaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

A la fecha, las ventas de exportación de soja de Estados Unidos a China acumuladas son de apenas 339.000 toneladas, mientras que en el ciclo anterior a esta altura del año se contabilizaban casi 15 millones de toneladas por este concepto.

Desde los puertos del Gran Rosario, el programa de carga del mes de noviembre que informa NABSA indica que se despacharían casi 600.000 toneladas de poroto, más de lo que se embarcó en plena cosecha.

Al mismo tiempo, también se observa un cargado programa de arribo de buques con soja, que en este mes superaría el millón de toneladas. De harina de soja, en tanto, se embarcarían casi 2,5 millones de toneladas, más otras 33.500 de aceite.

Una ruta poco tradicional

Una nota de Reuters consignó que un barco llamado “Torrent” está cerca de finalizar un viaje de cerca de 8.000 kilómetros en el que está transportando un cargamento de soja desde la región estadounidense de los Grandes Lagos hacia Argentina, un trayecto que sólo tiene lógica económica por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

El barco atracaría en la zona portuaria de Rosario el 4 de diciembre, apenas unos días después de una reunión comercial de alto nivel en Buenos Aires entre los líderes de las dos economías más grandes del mundo, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping.

El cargamento de 20.000 toneladas de soja del Torrent es una de esas distorsiones y también uno de los 14 barcos que la procesadora de granos argentina Vicentin encargó para importar soja estadounidense, según datos portuarios analizados por Reuters.

Estas compras son las primeras importaciones significativas de soja estadounidense por parte de Argentina en dos décadas, según datos manejados por Vicentin.

"Destinos contranaturales"

Las compañías agroexportadoras han tenido que adaptarse de manera rápida para mantener volúmenes masivos de bienes perecederos en movimiento al menor costo posible.

Terminales de granos en la costa noroeste de Estados Unidos, el punto de partida más directo para embarcaciones con dirección a Asia, están operando un 25 por ciento de las cargas de soja que habitualmente registran durante el otoño boreal.

Los granos de soja que normalmente eran transportados por tren hacia esa región ahora están siendo enviados al este, a terminales en la región de los Grandes Lagos, o al sur a México o la costa del Golfo, para luego ser dirigidos a destinos alternativos a China.

“Al enviar soja de Estados Unidos a destinos antinaturales -y a su vez utilizar soja de Brasil y Argentina como reemplazo para embarques a China en vez de la costa oeste estadounidense- hay un costo logístico inherente en esto”, dijo Soren Schroder, presidente ejecutivo de Bunge Ltd, en una entrevista reciente con Reuters.

Las ineficiencias suman “mucho, muchos millones” de dólares en nuevos costos, pagados por todo el sector, explicó Schroder.

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