Con el "CUIT" de más de 70 mil microbios proponen mejorar el rendimiento de cultivos

Índigo es una startup estadounidense que desembarcó en Argentina en 2017 y que está revolucionando el modo de hacer agricultura.

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30deJuliode2019a las09:40

“Todas las startups tienen ambiciones descomunales. La nuestra es descomoditizar la agricultura”, comenzó diciendo Carlos Becco, fundador de Índigo Argentina, una startup que nació en 2014 en Boston, Estados Unidos y se convirtió en el primer “unicornio” del agro.

Becco, quien es ingeniero agrónomo y trabajó en Monsanto y Syngneta, fue parte de un panel que abrió el primer encuentro de la Red de Potenciación Nacional de Startups AgTech Nesters – CREA la Exposición Rural de Palermo, donde se buscó acercar  y vincular el agro con la tecnología de manera práctica y se brindaron consejos a tener en cuenta a la hora de emprender.

“Una manera de evitar errores cuando uno emprende es evitar la obsecuencia. Los millennials- o también llamada Generación Y-  son cero obsecuentes y eso es garantía para evitar errores. Para evitar equivocarse tiene que haber una devolución salvaje sin anestesia que salga del equipo. Y enfatizó: “Lamentablemente,  la obediencia tiene un gran valor y el “Sí, jefe” es algo q está muy instalado en nuestra sociedad.

Becco sostiene que “el agro es el último gran sector de la economía que aún no ha sido transformado por la revolución digital. Creemos que tenemos la posibilidad de ser parte de esa transformación”.          

Identificar microbios para mejorar cultivos

De una manera muy didáctica, el fundador de Índigo Argentina explicó cómo funciona la empresa “Estamos explorando un territorio enorme de la agricultura que estaba totalmente subexplotado que es la microbiología. No hay nada más abundante en la naturaleza que los microbios, se estima que hay cerca de un trillón y de ese enorme potencial los microbios que se utilizan para la productividad agrícola son apenas uno o dos”.

“Seguramente se les viene a la cabeza los inoculantes y es un ejemplo, ya que es un microorganismo natural que vive en el suelo y que hace la proeza de tomar nitrógeno e incorporarlo a la planta, reduciendo el uso de fertilizantes. Ese microorganismo lo descubrió el INTA en el año 1945. La pregunta es, ¿puede ser que el único microorganismo vivo sea Bradyrhizobium japonicum cuando sabemos que hay un trillón más?”, reflexionó.

El primer foco o trabajo de Índigo justamente es atacar ese territorio. “Ya hemos identificado 70 mil microbios. Ya tenemos su “CUIT” o “teléfono”, de los cuales tenemos 20 registrados en el país. Se trata de un microorganismo natural que, incorporado a la planta, puede mejorar su comportamiento”, siguió explicando.

Tratamiento de semillas profesional

El ingeniero agrónomo explica con un ejemplo: “En una sequía muchas veces ves en el campo que todas las plantas están muertas o muriéndose pero hay una planta que se la banca un poco mejor. Es la misma genética, mismo suelo, mismo ambiente. Entonces, ¿qué pasó? Tiene que ver con el microbioma, la cantidad y la calidad de microbios es diferente. Esa sencilla observación es lo que pretendemos replicar y multiplicar”.

“Una vez que identificamos el microbio bueno, lo registramos, lo aprobamos y lo aplicamos a las plantas vía tratamiento de semillas profesional para asegurar que esta planta nueva con este microbio incorporado pueda mejorar su productividad”, detalló y aclaró que ofrecen el tratamiento únicamente de forma profesional: “No vendemos el botellón para que eso lo haga el productor en su campo sino ese proceso donde el microorganismo entra a la planta lo hacemos nosotros. Él elige su semilla para sembrar y nosotros nos ocupamos de hacerle el tratamiento cerca de su campo, para eso tenemos una red de cooperadores para dar un servicio cercano”.

Un modelo comercial innovador

Una de las cosas en las que Índigo está innovando es en el modelo comercial. “Para nosotros es muy importante ganar clientes por eso hacemos un acuerdo en el que el valor de la tecnología lo compartimos 50/50 con el productor en función del resultado”, explicó Becco.

Le entregamos al productor la semilla que él quiere con el microbio y la misma sin el microbio. Les decimos que la siembren a la par, les pedimos que nos compartan sus datos y si tuvieron una mejoría o un incremento adicional, se dividen las ganancias. Se paga según el resultado”, continuó.

Mercado potencial

Por último, Becco contó que actualmente tienen productos registrado para maíz, para soja, para trigo y para algodón y próximamente van a empezar con girasol y arroz. “Apuntamos a utilizar la naturaleza sin perturbarla para mejorar la productividad de las plantas y producir plantas más sanas, más saludables, con más resistencia a la sequía, con más resistencia al estrés”.

Respecto a los resultados obtenidos hasta ahora, el fundador de Índigo Argentina adelantó: “Tenemos muchas hectáreas en soja, es el cultivo más difícil pero el más flexible y con más capacidad de adaptación y se las ingenia para compensar. Donde tenemos datos más contundentes es en los cereales, en maíz y trigo es donde claramente un buen comienzo tiene más valor y consistencia a lo largo del proceso. Estamos muy entusiasmados con el girasol, que es de los cultivos menos “domesticados”, de los más nuevos y encontramos que el aporte de microorganismos es interesante”.

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