Semillas: por no actualizar la legislación se pierde un presupuesto entero de la UBA al año

Fernando Vilella, director del Programa de Bioeconomía de la FAUBA, expuso los números que significan no contar con una nueva normativa.

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31deOctubrede2019a las07:26

La Ley de Semillas es un tema que trajo varias discusiones en diferentes ambientes y el Congreso trata diferentes proyectos. En la actualidad, hay una modificación a esta ley, que rige desde 1973, que pasó por las comisiones de la Cámara de Diputados y tienene mayoria.

Pero, ¿qué siginifa una nueva ley y qué cifras representa? En este sentido, el director del Programa de Bioeconomía de la FAUBA, Fernando Vilella explicó: “En la Argentina, la normativa que rige para las semillas, tiene varias décadas. No se han recogido las innovaciones tecnológicas desarrolladas en los últimos años y eso ha tenido un costo importante tanto en productividad como en divisas”. 

Estas pérdidas teniendo en cuenta el rinde del maíz y trigo argentino, respecto de Estados Unidos, significaría para el país 50 mil millones de dólares por máiz y más de 19 mil millones por el trigo, aseguró Villela. Cabe destacar que en el caso de la soja, los productores pueden guardar su semilla a diferencia del maíz híbrido. 

Por este motivo, Argentina estaría perdiendo 2500 millones de dólares por año. “En términos de retenciones, dejamos de recuperar unos 770 millones de dólares al año. Para tener en claro la magnitud de esta cifra, el presupuesto anual de la UBA es de 600 millones de dólares”, sostuvo el docente.

Por otra parte, se resaltó la realidad que atraviesa el país por no producir las variedades que el mundo necesita. “Por ejemplo, cultivamos una variedad de arveja verde, pero como el mundo busca la amarilla, nos quedamos afuera. Hacemos unas variedades de garbanzo que no son las que demandan los hindúes, grandes consumidores, y no hay posibilidad de incorporar esa genética si no estamos dispuestos a pagarla”, argumentó Villela.

En relación a este temá, mencionó que las pérdidas que se generan son manifiestas y afectan a todo el “sistema productivo argentino”. En el proyecto de ley presentado por el Gobierno de turno se contempla a los pueblos originarios, agricultura familiar y micro-pymes. “Son empresas que facturan hasta 10 millones de pesos por año, aproximadamente 900 mil pesos al mes. No es una cifra tan chica de productores exceptuados”, destacó Vilella.

Por último, el docente señaló: “Pretender que la Ley de Semillas solucione la problemática de la agricultura familiar o de los pueblos originarios es inconsistente. Eso se hace con presupuestos y políticas adecuadas, no tiene que depender de la Ley de Semillas ni ser excusa para que el sistema productivo se atrase y que todos, por no tener los instrumentos que el mundo usa cotidianamente, seamos más pobres cada año”.

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