Desarrollan un bioprotector de semilla que preserva y acelera la emergencia de la soja

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial trabajo en un proyecto que mejoró el escalado industrial de la semilla.

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Desarrollo del INTI.

Desarrollo del INTI.

03deMarzode2020a las07:43

Los investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial desarrollaron un bioprotector de semillas de soja. Este trabajo arrojó como resultado una emulsión que  preserva y acelerara el crecimiento del cultivo.

A través de un trabajo público privado, el INTI optimizó el proceso de producción de un bioprotector de semillas de soja. Una empresa del rubro de insumos se acercó al instituto para trabajar en conjunto. 

Desde el INTI señalaron que la emulsión ejerce un efecto de osmoprotección y antidesecación sobre las semillas. En este sentido señalaron que es un "carrier" de una tecnología patentada llamada “TakeOff” que funciona como acelerador del ciclo de carbono. 

“La semilla acelera el uso de las reservas y la emergencia de la planta es más rápida”, aseguraron los integrantes del proyecto. Además, destacaron que la emulsión se comercializa junto con un fertilizante biológico para tratamiento de semilla, que mejora su sobrevida gracias a las fuentes azucaradas de la emulsión.

A través de la emulsión, la semilla acelera el uso de las reservas y la emergencia de la planta es más rápida. La ingeniera Vanina Martínez del Departamento de Ingeniería de Procesos Químicos de la Subgerencia de Industrias y Servicios del INTI señaló: “Si bien la formulación del producto es propia de la empresa, nosotros los ayudamos en la modificación del proceso de elaboración a fin de lograr la estabilidad de la emulsión en el tiempo”. 

La doctora Julieta Comin, subgerenta del área, expresó que el trabajo realizado es un caso exitoso, resultado de los esfuerzos conjuntos entre el Instituto y la industria. “Es un ejemplo del rol del organismo para impulsar la producción industrial”, agregó. Otro integrante del proyecto fue el técnico Diego Lelli, que trabajó sobre el proceso productivo y el escalado para la obtención del producto final. 

Desde el INTI señalaron que el producto ya se comercializaba en Estados Unidos, pero no estaba disponible en Argentina. Según los datos aportados, durante el desarrollo se probaron diferentes tecnologías para la obtención de la emulsión hasta encontrar la que se adaptó a las necesidades del cliente. “Los principales equipos para la obtención de una emulsión estable fueron un homogeneizador de alta velocidad y un molino coloidal de conos estriados”, agregaron los especialistas. 

El INTI asesoró a la empresa para la adquisición del equipamiento adecuado para su producción industrial. En el trabajo en conjunto,  los especialistas del área de Ingeniería de Procesos Químicos trabajaron en las instalaciones de la planta elaboradora.

Desde el instituto señalaron que se realizó el escalado del proceso productivo elaborando lotes de 800 kilos y se acompañó a la empresa durante las primeras producciones de la emulsión con lotes de hasta 2300 kilos.  “El producto se lanzó a la venta con muy buenos resultados”, aseguraron desde el INTI.   

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