Economía en cuarentena: el escenario en Argentina con la emisión monetaria como único recurso

El informe macroeconómico de CREA explica que a medida que la situación se normalice, será un desafío lograr que la inflación no se acelere.

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Economía en cuarentena: el escenario en Argentina con la emisión monetaria como único recurso
09deAbrilde2020a las17:34

"En Argentina, la crisis desatada por la pandemia abre desafíos adicionales producto de la frágil situación económica pre existente", destaca el informe macroeconómico de CREA.

En primer lugar, el informe destaca que en el plano local habrá que lidiar con el impacto de la retracción económica global, que se producirá a través de los canales comerciales y financieros.

Observando el canal comercial, el principal riesgo es que la cuarentena en los países consumidores lleve a una menor demanda de commodities, afectando su precio, y por lo tanto, el único ingreso de dólares (las exportaciones) del que Argentina dispone actualmente.

En cuanto al canal financiero, Argentina se encuentra actualmente aislada de la salida de capitales y la depreciación de la moneda que afecta a otros emergentes debido a la presencia del cepo.

Sin embargo, ello no significa que el país sea inmune a los efectos financieros de la crisis. En efecto, si el resto del mundo devalúa, pero la Argentina no, se produce una pérdida de competitividad que incentiva a un mayor gasto en bienes y servicios extranjeros (importaciones, turismo, servicios en general), al tiempo que se perjudica a los exportadores.

Teniendo en cuenta que las exportaciones deben alcanzar hoy en día no sólo para pagar las importaciones y los servicios que se compran al exterior sino también para los pagos de la deuda nominada en dólares que el Gobierno decida realizar, no parece haber demasiado margen para la apreciación cambiaria.

Por otra parte, como en el resto del mundo, el Gobierno deberá enfrentar los efectos directos de la recesión que generará la pandemia.

En ese sentido, Argentina tiene dificultades adicionales en relación a los países desarrollados, teniendo en cuenta que el 36% de los asalariados trabaja en la economía informal y es dependiente de la circulación de efectivo. De igual forma, también existe el peligro del cierre de empresas producto del freno de la economía, con la destrucción de capital productivo que ello implica.

Al mismo tiempo, las provincias muy posiblemente necesitaran fondos del Gobierno Nacional para pagar los sueldos, dada la importante caída que probablemente se producirá en la recaudación.

En este marco, el Gobierno se mostró activo principalmente en la asistencia a los trabajadores, con medidas entre las que destaca el ingreso familiar de emergencia de $10.000, aunque la ayuda a las empresas fue relativamente más acotada.

Más allá de la necesidad de las medidas, sin las cuales la recesión sería incluso más profunda o la gente no respetaría la cuarentena para sostener sus ingresos, la frágil situación económica ya previa a la crisis agrega complejidades y riesgos adicionales. Más en detalle, el Gobierno ya tenía en 2019 un gasto algo mayor a sus ingresos previo a la pandemia (0,4% del PBI de déficit primario), a lo que se añadirá ahora la caída de la recaudación impositiva producto de la recesión.

Así, la expansión fiscal no podrá financiarse con recursos corrientes, pero tampoco puede recurrirse al endeudamiento en el medio de la actual re negociación.

De esta manera, en una economía que el año pasado tuvo 54% de inflación, el único recurso disponible para financiar al estado es la emisión monetaria, como reconocieron las propias autoridades.

En ese sentido, probablemente, mientras que dure la cuarentena, la baja en la velocidad de circulación del dinero ayude a que la emisión monetaria no se traduzca en inflación. Sin embargo, a medida que la situación se normalice, será un desafío lograr que la inflación no se acelere.

Por otra parte, las medidas que se adopten para controlar la inflación pueden tener también costos asociados, especialmente si se recurre a controles rígidos de precios que afecten negativamente al sector productivo.

Conclusión

De esta manera, "Argentina deberá enfrentar en los próximos meses el impacto de la pandemia sobre la actividad económica que, dada la situación ya conocida de otros países, es de esperar que sea significativo", destaca el informe de CREA.

Además, la recesión y el stress financiero que está experimentando el resto del mundo, también afectará a la economía de nuestro país, siendo la potencial caída de los precios de las commodities y la presión que genera la devaluación de los emergentes sobre nuestra moneda, los principales riesgos.

En ese marco, la delicada situación local, previa a la pandemia, hace que las respuestas de política, que otros países están adoptando ante la crisis, tengan un potencial impact sobre la inflación.

Sin embargo, un punto favorable hacia el futuro es que a mediano plazo, una vez superado el problema sanitario, los estímulos monetarios y fiscales en los países desarrollados podrían generar un contexto internacional positivo para la Argentina.

En efecto, a nuestro país, y a la mayoría de los emergentes, los favorecen políticas de bajas tasas de interés en el mundo desarrollado, que generalmente está asociadas a la debilidad del dólar y a precios de commodities relativamente más elevados.

Informe macroeconómico de CREA by Nicolás Degano on Scribd

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