Coronavirus: De Angeli pide implementar testeos rápidos y a gran escala

Advierte que no es posible levantar las restricciones de cuarentena y lograr una reapertura plena de actividades sin implementarlos.

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Coronavirus: De Angeli pide implementar testeos rápidos y a gran escala
15deAbrilde2020a las08:27

Alfredo de Angeli presentó en el Senado una iniciativa para que el Gobierno "brinde información precisa sobre testeos de COVID-19 y las medidas sanitarias que llevaran adelante para poder liberar progresivamente el aislamiento social obligatorio".

El senador advierte que no es posible levantar las restricciones de cuarentena y lograr una reapertura plena de actividades sin implementar testeos rápidos y a gran escala: "Lamentablemente, estamos en el fondo de la tabla a nivel mundial, siendo uno de los países que menos testea".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo considera una de las medidas clave para poder detectar a quienes tienen COVID-19 y aislarlos correctamente para frenar su expansión y evitar que contagien a otras personas.

"En Argentina la información se difunde de manera parcial y muy esporádicamente, por parte de las autoridades. Esto nos diferencia de Chile y Uruguay, que informan en tiempo real los contagios, decesos y la evolución de capacidad de testeos, metodología y la población destinataria", destacó el senador.

"Creo que los testeos son fundamentales para poder determinar la continuidad o no del aislamiento social obligatorio, hasta tanto no haya una vacuna o un retroviral específico para tratar esta enfermedad altamente contagiosa", agregó.

Ver también: Se anunció la prórroga del aislamiento con excepciones para regiones rurales

Cuáles son y cómo funcionan los diferentes tests

Una nota de Chequeado se refirió la controversia y el debate sobre cuántos test diagnósticos deberían hacerse y de qué tipo.

En el mundo, hoy se usan dos tipos de test, uno cuyo procedimiento demora más, pero sirve para diagnosticar con certeza; y otro rápido que analiza si una persona desarrolló anticuerpos contra el virus.

Por el momento en la Argentina sólo se hacen del primer tipo, aunque podría llegar el segundo tipo de test para realizar un estudio epidemiológico, según informó el Gobierno, y científicos argentinos trabajan en el desarrollo de uno propio.

PCR: da resultados más exactos sobre quién tiene en ese momento el virus, pero demora más

Prueba reacción en cadena de la polimerasa (conocida como PCR). Se basa en el análisis del ARN del virus. Primero, se toma una muestra de secreción de la nariz o del fondo de la garganta del paciente. Luego, en un tubo de ensayo se mezcla la muestra con reactivos fluorescentes que, de existir el virus, se adhieren a este.

El examen tarda entre 7 y 8 horas porque es un proceso que se realiza en un laboratorio con equipos especializados. Es el más fiable para confirmar o descartar la enfermedad. Si la muestra cruza un umbral de fluorescencia, la prueba es positiva y confirma la presencia del virus. El paciente tiene COVID-19.

Es considerada el estándar de referencia para el diagnóstico molecular. La prueba tiene una buena sensibilidad (probabilidad de que una persona con COVID-19 tenga un resultado positivo de la prueba: no da resultados falsos negativos) y una buena especificidad (probabilidad de que una persona sin COVID-19 tenga un resultado negativo de la prueba: no da resultados falsos positivos) (se puede ver el detalle sobre los tipos de test en esta nota ilustrada de Salud con Lupa)

Sin embargo, una vez que la persona se recupera y no tiene más presencia del virus, el test no puede identificar si lo tuvo en el pasado. Por lo que una persona que no desarrolló síntomas y es testeada después, no puede saber si lo tuvo, como explica en esta nota Alexander Edwards, profesor de Tecnología biomédica de la Universidad de Reading, en el Reino Unido.

Prueba Serológica: analiza si alguien tuvo el virus, es más rápida pero menos exacta

Es similar a un examen de sangre. No detecta el virus de manera directa, sino que identifica los anticuerpos IgM e IgG presentes en nuestra sangre o plasma cuando enfermamos de COVID-19. Se utilizan reactivos para detectarlos. Si la muestra revela una elevada cantidad de anticuerpos, la prueba es positiva. Esto significa que una persona tiene o tuvo la enfermedad recientemente. El resultado tarda unos 15 minutos y no requiere de equipos de laboratorio complejos.

Este tipo de tests son menos exactos, los anticuerpos pueden demorar días en desarrollarse, por lo que una persona puede tener el virus y no ser identificado con este test. Además, están en desarrollo en muchas partes del mundo, incluida la Argentina, y su nivel de exactitud no es claro.

Sin embargo, pueden servir para testear a trabajadores de la salud y saber si tienen anticuerpos; hacer seguimiento de pacientes e investigar cuánto tiempo duran los anticuerpos y para tener estudios más generales de la población con los cuales se puede conocer la extensión del contagio, como se explica en esta nota. De todas maneras, hay que ser cuidadosos, ya que aún no se sabe qué nivel de anticuerpos son necesarios para generar protección, entre otras incógnitas.

Qué tests se usan en la Argentina

En la Argentina, hasta el momento se utilizan los test más confiables, de PCR, que en un inicio se hicieron solamente en el Instituto Malbrán y luego se descentralizaron a una red que ahora incluye a 106 laboratorios en el país, según informó el Ministerio de Salud de la Nación. Hasta el momento se hicieron 13.330 tests en el país.

Sobre los tests rápidos, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, confirmó la llegada de 200 mil para mediados de abril, que “serán utilizados para la investigación de circulación epidemiológica, no para el diagnóstico, porque no podemos decir a nadie que espere siete u ocho días para ver si es positivo o no”.

Además, científicos de la Fundación Instituto Leloir (FIL) están trabajando en el desarrollo de un test serológico propio.

A quiénes se testea

Como la cantidad de tests son limitados, y los reactivos necesarios son un insumo crítico a nivel mundial, las pruebas se hacen a las personas que entran en la categoría de “caso sospechoso”. Esta definición cambia con el tiempo y la evolución de la pandemia. Hoy incluye a quienes tengan fiebre y algún síntoma respiratorio -tos, dificultad respiratoria o odinofagia, un tipo de dolor de garganta- y tenga un historial de viaje fuera del país, o esté en zona de transmisión local en el país, como es la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

También se considera caso sospechoso al personal de salud que tenga fiebre y alguno de los síntomas, y a quienes tengan neumonía sin un origen claro de la enfermedad.

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