Clave para encarar la siembra de trigo: cómo diagramar un breve barbecho

Desde el INTA, los técnicos destacaron la posibilidad de realizar tratamientos previos al cultivo de invierno para eliminar la vegetación existente e impedir nuevas emergencia.

Por
Clave para encarar la siembra de trigo: cómo diagramar un breve barbecho
16deAbrilde2020a las06:43

Una vez cosechado el lote muchos productores comienzan a pensar en la siembra de trigo. Los técnicos del INTA Oliveros comentaron que es importante diagramar un breve barbecho para luego sembrar.

Desde la Estación Experimental elaboraron un informe que destaca que en base a diferentes factores, el lote puede presentar la emergencia de diferentes especies. Entre ellas se pueden encontrar rama negra (Conyza spp.), caapiquí (Stellaria media), perejilillo (Bowlesia incana), crucíferas varias (Brasica spp. Coronopus spp. Capsella spp.) o gramíneas como raigrás (Lolium multiflorum).

Ante esta situación, se plantea la necesidad de un barbecho corto que dependerá de las necesidades del lote. En aquellos casos en que las malezas sean jóvenes y pequeñas se puede utilizar la aplicación de un herbicida.

Ver también: ¿Puede bajar a la mitad la siembra de trigo? Hay localidades que así lo advierten

Según las condiciones que se dieron se puede controlar con un herbicida de acción total como glifosato, eventualmente combinado con un hormonal como 2,4 D o dicamba suele ser suficiente para eliminar las malezas de hoja ancha (latifoliadas) y gramíneas susceptibles a glifosato.

En cambio, si se necesita aportar residualidad, desde el INTA Oliveros recomendaron el metsulfurón metil ya que tuvo un buen desempeño, además de contribuir al control de post emergencia. “No obstante, en este último caso es importante que la cobertura verde viva no supere el 25 %, ya que de lo contrario la residualidad puede resultar comprometida”, aclararon los técnicos.

Si el lote presenta raigrás resistente a glifosato, se puede reemplazar por paraquat o por glufosinato de amonio, teniendo en cuenta que se trata de dos herbicidas que tienen exigencias particulares. 

Por otra parte, si se toma la decisión  de emplear un graminicida selectivo post emergente (fop o dim) para controlar el raigrás resistente a glifosato, es importante tener en cuenta que estos herbicidas no son residuales en el sentido estricto. Pueden presentar persistencia biológicamente activa en el suelo durante un período de tiempo variable.

Desde el INTA señalaron que los herbicidas no son sustancias “mágicas”. “Su buen desempeño está fuertemente condicionado por numerosos factores, y el estado de la maleza es uno de los más trascendentes”, explicaron los profesionales.

Por su parte, el INTA aconsejó que la toma de decisiones respecto al manejo de malezas debe tener una argumentación en base a los principios activos seleccionados. Además, las recomendaciones técnicas emanadas de un profesional ingeniero agrónomo asesor, que participa in situ en el diagnóstico de los diferentes casos, es importante. 

Temas en esta nota

Seguí leyendo