La historia detrás de la yerba Porongo, ¿una oportunidad para Argentina?

El creador destaca lo profundo del concepto, que busca sumarse a la discusión de la economía de valor real.

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La historia detrás de la yerba Porongo, ¿una oportunidad para Argentina?
17deJuniode2020a las11:50

"Parece risueño y es muy serio", destaca Carlos Bayala, creador de la yerba mate Porongo.

Carlos Bayala se dedica a la publicidad desde los 18 años. Pasó por numerosas agencias de publicidad argentinas y se mudó a Londres, donde en 2015 fundó la agencia New.

Entre otras cosas, trabajó en el acuerdo de Paz de Colombia asesorando a las FARC en el proceso de pacificación.

Otra particularidad es que combina la comunicación y el diseño con el análisis de datos. Su socio en la agencia New es Alex Pentland, un científico informático estadounidens que trabaja en el MIT.

Pero volviendo a Porongo, Bayala destaca lo profundo del concepto, que busca acoplarse al regreso a lo orgánico que plantean los consumidores.

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"Es una iniciativa completamente independiente de un grupo de personas con ganas de hacer las cosas bien, desde una escala pequeña, al principio, hasta que podamos competir hombro a hombro con las marcas grandes", se desprende de la página de la yerba mate.

El publicista cuenta que vieron una oportunidad de "contar" una yerba mate orgánica, pero sin decirlo explicitamente. A lo que apuestan es a asociar a la yerba Porongo al caracter fuerte marcario, que tiene que ver con lo tradicional al estar asociada al nombre común mate de calabaza.

En concreto, Bayala cuenta que el objetivo es lograr una mayor apreciación de la yerba orgánica a través de algo que este tipo de productos no suele tener, que es el marketing.

¿Por qué ingresó al negocio?

Según Bayala, el contrapunto entre lo digital y lo vivencial podría marcar el futuro. Y es donde cobra relevancia el regreso al origen, lo que tiene que ver con las experiencias directas, la alimentación y el vínculo entre personas. "Somos muy curiosos", describe.

"Evidentemente todo es posible desde Argentina, es una mina de oro humana", agrega y describe que la diferencia se puede hacer a través de los productos que se destacan por la calidad: "Si tenés calidad y la privilegías, incluso llevando al negocio al borde de la catastrofe en función de algo que es cualitativo y relevante, entras en la discuión de la economía global".

El concepto es solo los productos que tiene valor real podrán hacer la diferencia: "Es la única economia que va a ser posible".

Esta idea la aplica a la yerba mate Porongo, ya que según explicó en una entrevista con Comunidad de Negocios de La Nación, este producto también va acompañado de una etrategia de precio muy fuerte para poder competir directamente con las marcas tradicionales.

"Porongo es una buena yerba mate", describen los afiches desplegados por todo Buenos Aires. "La razón por la que nosotros pensamos que es buena, tiene que ver desde ya con que es rica y todas esas cosas, pero se corresponde en realidad con el viaje que hace esta yerba desde la planta (no la planta industrial sino la planta de verdad, con ramitas y hojas) hasta usted. Créanos que es una buena ruta", agrega.

"Es un proyecto romántico pero no estúpido", en donde la letra chica de la yerba son ocho letras: orgánica. Es otra forma de sumarse a la economia de valor real.

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Orgánico en Argentina

Según un informe del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) durante el año 2019 la superficie orgánica cosechada disminuyó un 13%, con 70.446 hectáreas en total.

"Aún se sostiene la tendencia positiva que muestra esta variable para los últimos 10 años", destaca el relevamiento, que señala que como en años anteriores el mercado interno se sigue caracterizando por una diversidad en la oferta de productos y por su escasa relevancia en volumen como destino de la producción.

 

Los productos con destino a consumo final dirigidos al mercado local han aumentado, pero participan apenas en un 2% del volumen certificado. Se destinan al consumo local productos industrializados como Pulpa de manzana, Aceite de girasol, Vino, Pasas de uva, Azúcar y Yerba mate y frutas orgánicas como Pera, Manzana y Ciruela.

El Senasa es el encargado de habilitar y auditar entidades certificadoras para el control de los operadores –que producen, elaboran y comercializan los productos orgánicos–, y brindar transparencia al momento de certificar las exportaciones.

Este sistema productivo abarca producciones como cereales, frutas, cultivos industriales, hortalizas, legumbres, aromáticas y ganadería ovina, bovina, apicultura, avicultura, caprinos y camélidos, cuyas principales exportaciones son encabezadas por la pera, trigo, azúcar de caña, manzana, soja, sidra, vino, puré de pera, puré de manzana y arroz.

"Tenemos por delante una gran oportunidad ya que Argentina cuenta con excelentes condiciones para aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo en virtud de los cambios de hábito hacia productos más saludables y que su producción sea sostenible", destaca la directora Nacional de Alimentos y Bebidas de la Secretaría de Alimentos y Bioeconomía, Mercedes Nimo.

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