Achetoni sobre el Grito de Alcorta: “Si no nos escuchan probablemente se repita”

Así se refirió el presidente de Federación Agraria sobre el desplazamiento que sufren los pequeños productores por la concentración de tierras. Además, señaló que tienen una estrategia para frenar esta situación.

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Achetoni sobre el Grito de Alcorta: “Si no nos escuchan probablemente se repita”
25deJuniode2020a las16:29

Se cumplen 108 años del día en que los productores se reunían para hacer visible las condiciones de máxima precariedad en que debían desarrollar su actividad.

Fue un momento bisagra en la historia del sector que dio origen a Federación Agraria Argentina (FAA).

El hecho conocido como “Grito de Alcorta, se llevó a cabo el 25 de junio de 1912. Más de cien años después, los pequeños y medianos productores luchan por subsistir.  De hecho, los datos aportados por el censo agropecuario grafican la pérdida de unidades productivas como consecuencia de la concentración de tierras.

"Hay mucha desazón"

En 2020, el presidente de Federación Agraria, Carlos Achetoni, hace una correlación con aquel momento y sostiene que la situación es similar. “Si no nos escuchan probablemente se repita”, sostuvo.

- Hace un año manifestó que la situación, producto de la concentración de tierras, que vive el productor es similar a la del Grito Alcorta, ¿hoy reafirma esa definición?

Si. Sin datos sabíamos que el diagnóstico era así y después del censo hay datos precisos y creo que son más alarmantes e impactantes. Eso es lo que uno pretende frenar, revertir es bastante difícil, pero por lo menos frenar.

Ver también: Federación Agraria: “La actualidad tiene una gran similitud con el Grito de Alcorta”

Día a día, uno ve que las economías regionales empeoran y los pequeños productores y desaparecen. En la Pampa Húmeda, como la escala es más grande los va desplazando y es cada vez más difícil autosustentarse, en una producción que se hace cada vez más competitiva. 

El gran factor desencadenante de esa situación es la alta presión impositiva y un Estado que quiere hacerse cargo de cosas que no debería. No debería destinar los fondos en los que los destina. Tendrían que usarse para impulsar nuevas actividades y generar más empleo y no para asistir indefinidamente a sectores que si no le das herramientas de trabajo, van a estar todos los días con necesidad.

- En caso de que esta situación continúe y haya cada vez más concentración y no haya respuesta por parte del Estado, ¿podríamos volver a ver un Grito de Alcorta?

Estamos tratando de que nos escuchen y si no nos escuchan probablemente. Hay mucha desazón, en ese el Grito de Alcorta era el común denominador de muchos pequeños productores que se dedicaban a producir en tierra arrendadas, con una usura importante de quienes eran los poseedores de las tierras. 

Hoy directamente se está desplazando a todos esos productores y cada vez son menos los que tienen la posibilidad de manifestarse y expresarse. Hay que buscar la forma de asociarlos e integrarlos, de hacer que se puedan defender. 

Una de las herramientas fuertes es la integración, ya no solo como la que se ha hecho con las cooperativas tranqueras afuera, sino que también, hacerlo tranqueras adentro. Conformar entre muchos productores un pool de siembra y dar la posibilidad de que tengan escala a través de la integración.

 - ¿Qué análisis se puede hacer a 108 años del Grito de Alcorta?

Es una lucha incesante del pequeño y mediano productor. La concentración ha sido una mala pasada en todos los rubros. En el sector productivo es algo bastante complejo porque no dan las unidades económicas, no se sostienen los productores y por lo general la concentración va tomando ritmo y los va desplazando. 

Hay que prepararse de otra manera y capacitarse. También hay que capacitar a los jóvenes porque se está viendo un desplazamiento muy fuerte en la juventud. 

Jóvenes que están buscando otras alternativas para progresar y abrirse camino. La situación del sector agropecuario no es la mejor. muchos se desalientan y abandonan la actividad.

Se tienen que abrir nuevos caminos en una actividad que muy interesante pero que para el pequeño y mediano productor tiene mucha fragilidad y falta de espalda. No hay programa, leyes o herramientas de políticas públicas que permitan un desarrollo como corresponde. 

No hay infraestructura ni conectividad que permita ese arraigo, que la juventud necesita y cada vez más. Hoy por la cuarentena surge la necesidad, pero es algo que cada vez se va a usar más. 

Al camino se le saca mucho y se le transfiere mucho a la ciudad y nunca vuelve en condiciones para que se afiancen las familias en el campo.  

- ¿Tienen una estrategia para revertir esta situación?

Si, hemos presentado propuestas. Se las presentamos a los candidatos, pero entre la cuarentena y algunas situaciones que empezaron a generar cortocircuito no pudimos desplegarlas, como nos hubiese gustado. Por un lado, la Ley de Agricultura Familiar poder reglamentar y poner en práctica. 

Tener mejor conectividad, mejor infraestructura de camino estaban planteadas, pero nunca se pudieron desarrollar como corresponde. Lo coyuntural nos ha ido llevando siempre detrás de alguna decisión nueva e inconsulta.

Uno tiene que expedirse y buscar la consideración de las filiales, en situaciones elementales como es Vicentin. En este caso no le mejoran ni empeoran, en lo coyuntural, la situación al productor, familias ni juventud, pero intrínsecamente está involucrado en cierta forma el futuro de Argentina.

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