La trama detrás de la toma de tierras: "Imperan sus reglas y desconocen las leyes de la República Argentina”

“El derecho de propiedad en la Argentina está bastante devaluado”, comenta Juan Grehan, vecino de Villa Mascardi.

Una de las casas de Grehan tras la usurpación.

Una de las casas de Grehan tras la usurpación.

05deSeptiembrede2020a las08:49

“Al principio era un problema de propiedad privada, pero ahora es peor, porque es un conflicto institucional”, define Juan Grehan, uno de los vecinos de Villa Mascardi, cuya casa fue incendiada en 2015 y luego en 2018 usurpada por la comunidad mapuche Lof Lafken Winkul Mapu.

Desde hace ya unas semanas que la localidad rionegrina, ubicada a orillas del Lago Mascardi dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi y a 35 kilómetros de Bariloche, volvió a ser noticia, luego de que la agrupación quemara una nueva cabaña.

Ante la violencia, que lleva varios años, la comunidad de Mascardi organizó un pedido en Change.org donde hizo pública una carta abierta al presidente Alberto Fernández en la que le exigen que reconozca la soberanía de la Argentina en el territorio. A su vez, piden la “intervención de las fuerzas federales para desalojar a los intrusos”.

“El derecho de propiedad en la Argentina está bastante devaluado”, insiste Juan, quien cuenta que a principio de este año, la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca procesó por usurpación de su propiedad a varios integrantes del grupo mapuche. Sin embargo, nada cambió. “Desde febrero que está confirmado este procesamiento por usurpación, pero la usurpación continúa”, cuenta perplejo.

El vecino resalta que no se trata simplemente de un problema de tierras, porque la jurisdicción es una sola. “Hay un grupo terrorista que atenta contra la Nación, usurpa territorios, amedrenta y amenaza. En los lugares que tomaron imperan sus reglas y desconocen las leyes de la República Argentina”, explica.

A pesar de tener la legislación de su lado, la incertidumbre continúa. En este sentido, la comunidad de Mascardi está enfocada en difundir la carta y visibilizar los atropellos que se viven en la zona. “Todo esto es tan grosero, que es insostenible”, afirma Juan.