Con una Niña reinante, Brasil redobla la apuesta y va por un nuevo récord de soja: qué particularidades tiene allí el clima

Por qué se mantiene la proyección de cosecha sin precedentes en el vecino país.

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Con una Niña reinante, Brasil redobla la apuesta y va por un nuevo récord de soja: qué particularidades tiene allí el clima
13deNoviembrede2020a las10:58

Brasil en las últimas campañas se ha convertido en el mayor productor mundial de soja y para la nueva campaña la proyección persiste en 133 millones de toneladas.

El Dr. José Luis Aiello y el Lic. Marcelo Matías Gil, de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA), destacan que, bajo este escenario de crecimiento en la producción, la variable clima adquiere cada vez más protagonismo: "Desde los erráticos acontecimientos que impone el cambio climático hasta eventos de escala local que ahondan en máximo interés".

En primer lugar, explican que al país vecino de Brasil hay que abordarlo desde su extensa área agrícola dedicada a la oleaginosa: "Es necesario segregarlo de acuerdo a las principales unidades o núcleos productivos".

Como resultado para las 38.60 millones de hectáreas proyectadas para esta campaña 2020/2021, se observa la siguiente distribución para los principales estados productivos:

 

Esta diferenciación, y dada la extensión geográfica, requiere un trato distinguido. En primera medida, y antes de profundizar en los principales estados, es necesario determinar las condiciones impartidas por el principal indicador de escala global, en este caso el ENSO. "Como hemos venido observando y comentando en nuestros diferentes informes La Niña esta consolidada".

Con una Niña reinando, se encuentran las mayores respuestas en cuanto al atraso en la siembra dada por la demora en iniciar la estación lluviosa: "Aumenta la complejidad y pone sobre la mesa los demás indicadores de siguiente escala; es decir los regionales y luego los locales", explican los especialistas de CCA.

El primer indicador se vincula al calentamiento de aguas que se genera sobre el litoral Atlántico frente a las costas brasileñas el cual inyecta humedad, gracias a la formación de un anticiclón o sistema de alta presión, a la atmosfera a las latitudes que inclusive alcanzan nuestra zona pampeana. Sin embargo, esta anomalía aún no se presenta con alto protagonismo sin que pueda morigerar el efecto negativo que produce La Niña. Por consiguiente, los eventos de escala local, como por ejemplo procesos convectivos, son los que adquieren mayor relevancia y podrían conducir tanto a un contexto propicio para el cultivo o, ante la ausencia, complejizar aún más el escenario.

Desde CCA remarcan que la extensa distribución juega también un papel moderador o compensa los déficits de producción producidos por la falta de un “clima confortable” para el cultivo.

Un ejemplo claro es la campaña 2018/2019, donde la sucesión de bloqueos en la atmosfera impidió el normal desempeño de las lluvias en el sur del país, específicamente en Rio Grande do Sul. Sin embargo, el rendimiento del cultivo en otras áreas superó con creces las estimaciones pudiendo compensar el impacto negativo en uno de los principales estados productores: "Estas situaciones, sin embargo, ya forman parte del pasado y nos sirven de herramienta para poder entender escenarios con similares características".

Tendencia

Nos importa ahora lo que sigue. Es decir, qué se espera en términos climáticos con la campaña que inicia, con un país productor que no pretende bajarse del primer peldaño del podio y redobla la apuesta al querer alcanzar un nuevo record de producción de 133 millones de toneladas de soja.

El principal punto a tener en cuenta para la tendencia climática de la campaña es, como ya se mencionó, La Niña: "Este indicador continúa en este estado, según los modelos climáticos, hasta enero y/o febrero del próximo año", destacan desde CCA.

Luego, dadas las condiciones dinámicas, podría migrar hacia un calentamiento alcanzando las condiciones de normalidad o neutras.

En el siguiente gráfico muestran la distribución probable de lluvias para el trimestre Noviembre – Diciembre - Enero en territorio brasilero proporcionado por CPTEC/INPE.

"Es elocuente en cuanto al déficit de las probables lluvias", señalan. "Notar que en los principales estados productores mencionados con anterioridad, en ninguno es probable un contexto de excesos o probables desvíos positivos. Inclusive en la zona sur Rio grande do Sul y extendiéndose hasta Mato Grosso do Sul las deficiencias se profundizan", agregan.

Desde CCA concluyen que la rapidez en las siembras de las últimas semanas dadas por las lluvias, prácticamente agónicas en cuanto a los períodos ideales de esta etapa, ostenta a la tecnología como el principal baluarte ante el escenario climático negativo. Sin embargo, la tecnología junto con el clima y su monitoreo, definirá sin dudas la producción de la campaña sojera.

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