Isoca bolillera y vaquita defoliadora, las principales plagas que amenazan la soja

Desde la Red de Manejo de Plagas recomendaron monitorear los lotes. Además, brindaron recomendaciones para el manejo de estas amenazas.

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Isoca bolillera y vaquita defoliadora, las principales plagas que amenazan la soja
05deEnerode2021a las07:52

La campaña de soja está avanzando en la zona núcleo, pero comenzó a verse la amenaza de las primeras plagas. En este sentido, desde la Red de Manejo de Plagas alertaron la presencia de isoca bolillera y vaquita defoliadora.

Desde el espacio perteneciente a Aapresid, señalaron que la Megascelis spp va ganando lugar campaña tras campaña. “Este año no es la excepción para la Vaquita defoliadora en soja, que avanza en amplias zonas de producción afectando el desarrollo del cultivo en sus primeros estadios”, sostuvieron desde la Red de Manejo de Plagas (RMP).

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“Se trata de un coleóptero de la familia de los Crisomélidos que en su estado adulto tiene un tamaño aproximado de 5 mm y de color verde metalizado, con gran capacidad de vuelo, es muy activa y movediza durante el día”, aclararon.

En lo que respecta a daños en el cultivo, el estado adulto de la vaquita se alimenta de cotiledones, brotes y foliolos de la soja en implantación, a los que provoca lesiones circulares. “En infestaciones altas puede causar una demora en el desarrollo o hasta pérdidas en el stand de plantas del cultivo”, destacaron.

Los técnicos de Aapresid señalaron que la presencia se da inicialmente colonizando cabeceras y perímetro de lotes de soja, generalmente contiguos a lotes de gramíneas, como pueden ser maíz o trigo, o bien sobre cultivos de servicios. Para manejar esta plaga, se recomienda la prevención y el uso de terápicos de semilla, que aportan residualidad en las primeras etapas del cultivo, las más críticas. 

Isoca bolillera

Desde la RMP señalaron que es una plaga protagonista en la campaña de soja y que requiere atención. “Su impacto ya es notorio en la zona núcleo argentina y está desplazándose hacia otras zonas”, explicaron los técnicos.

“Es vital realizar monitoreos exhaustivos y de manera profesional, con controles consecuentes a umbrales. El problema radica en que dicha plaga consume brotes y tallos tiernos provocando ataques muy severos en el cultivo, es por eso que cuanto antes visualicemos los primeros daños y actuemos con controles específicos, más resguardado estará el potencial de rendimiento de la soja y menos frustraciones traerá a la actual campaña”, detalló el informe de la red de Aapresid.

Cabe destacar que durante los primeros dos estadios larvales los daños leves o moderados, pero conforme crecen aumentan su ingesta y cortan pecíolos y tallos tiernos, con importante impacto sobre el cultivo. Dicho consumo provoca la pérdida de dominancia apical, retrasando el crecimiento y desarrollo del cultivo, y hasta cambiando la arquitectura de la planta. 

Ante la falta de lluvias, es un punto a tener en cuenta. “La falta de precipitaciones es un aspecto a tener en cuenta para la toma de decisiones ya que en estadios más avanzados actúa como defoliadora, aunque su capacidad de ingesta es menor”, aseguraron. 

Los técnicos destacaron que entre R3 y R4 se alimentan de vainas, y en R5 consumen granos, donde el impacto sobre el rendimiento se da de manera directa. “El umbral de tratamiento en una campaña como esta que se presume complicada debería ser de 1 oruga por metro”, concluye el informe de Aapresid.

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