El caso de un productor que sembró maíz GMO en una zona prohibida y motivó una aclaración de la Unión Europea sobre estos cultivos
Un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó que los Estados miembros tienen margen regulatorio para restringir el cultivo de OGM, aun cuando estos estén autorizados a nivel comunitario

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó que los países miembros de la Unión Europea tienen derecho a prohibir el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM) en parte o en la totalidad de su territorio, en el marco del procedimiento vigente desde 2015.
El fallo se originó a partir de un caso ocurrido en Italia, donde un productor agrícola sembró maíz transgénico MON810, desarrollado por Monsanto en ese entonces, pese a que su cultivo se encontraba prohibido en ese país. Ante esta situación, las autoridades italianas ordenaron la destrucción del cultivo y aplicaron una multa de 50.000 euros al productor.
