Senasa evitó que ingrese una plaga importada: el riesgo de la “chinche apestosa”

Un lote de madera traía a esta especia que afecta de manera importante a los cultivos. El organismo intervino y evitó su llegada.

Por
Senasa evitó que ingrese una plaga importada: el riesgo de la “chinche apestosa”
15deEnerode2021a las07:03

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) detectó en un cargamento de madera una plaga que no existe en Argentina. En un lote de madera importado de Italia, se identificó la presencia de “chinche apestosa”.

El organismo tomó intervención y obligó a que la mercadería fuera reembarcada a origen. La madera traía la plaga cuarentenaria ausente en Argentina, Halyomorpha halys “chinche apestosa o marmolada”.

Ver también: Lanzan una nueva alerta roja por resistencia múltiple a una maleza: pautas para el manejo

Desde el Senasa señalaron que la detección se realizó en una terminal portuaria de Dock Sud, Buenos Aires, donde se comprobó la presencia de la plaga en un envío de madera procedente de Italia. 

Al mismo tiempo destacaron la importancia de este hecho, ya que, si bien no produce daños en la madera, si lo hace sobre una amplia variedad de cultivos frutícolas, hortícolas y ornamentales. “Además de los perjuicios a la producción agrícola, este insecto causa molestia a los humanos debido a las agregaciones poblacionales que forma en invierno buscando refugio en construcciones y casas”, explicaron desde el Senasa.

Este insecto tiene la característica que cuando se sienten amenazados expelen un fuerte olor, por ello vulgarmente se la conoce como “chinche apestosa”. Según el relevamiento, la plaga es originaria de Asia, logró distribuirse por varios países de Europa, a través de los medios de transporte y contenedores, como una plaga contaminante.

Por su parte, los técnicos de Senasa señalaron que al igual que otros insectos, este se alimenta chupando jugos de las plantas hospedantes. Los adultos generalmente se alimentan de frutas, mientras que las ninfas se alimentan de hojas, tallos y frutas. “El daño al cultivo más importante es el resultado de la alimentación de insectos en frutos y en semillas dentro de vainas de leguminosas como porotos y soja”, concluyeron.

Temas en esta nota

Seguí leyendo