El reality del grano

Wiagro es una startup que desarrolló un dispositivo que monitorea los granos en su etapa de almacenamiento, las 24 horas, desde cualquier parte del mundo. El sistema alerta sobre eventos que puedan provocar el desperdicio y la pérdida de la cosecha.

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El reality del grano
20deEnerode2021a las08:19

“Donde vaya el grano, queremos ir nosotros” confiesa Martín Cordasco, CEO de Wiagro, la startup que desarrolló un sensor para monitorear los granos contenidos en silobolsas, las 24 horas, desde cualquier parte del mundo.

La poscosecha es una de las etapas más importantes y una de las menos monitoreadas, por eso este grupo de emprendedores se fijó el objetivo de digitalizarla, focalizando en el grano y comenzando por el almacenamiento más usual que son las silobolsas

“Trabajamos sobre todo lo que se saca de la planta hasta que llega a su destino final”, asegura Cordasco. Y el por qué tiene una interesante explicación que se conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y el Save Food de la FAO. Los datos mundiales indican que un tercio de los alimentos se desperdician: el 30% de la tierra cultivada se tira todos los años, el 21% del agua dulce se derrocha, la superficie de granos que se pierde anualmente es similar a la de Qatar y con estos números se podría alimentar a 2.000 millones de personas que significan la demanda de alimentos del año 2050. 

Estas cifras alarmantes que nos comparte el líder de la startup de triple impacto y acreedora al premio de aceleración de Glocal en Agrifoodtech 2020, advierten que sólo en pérdidas de poscosecha se llega a los 12 mil millones de dólares, lo que equivale a 2600 millones de toneladas de granos que se producen al año. 

¿Por qué un productor dejaría su cosecha sin monitoreo después de tanto esfuerzo e inversión en genética y fertilizantes?, se preguntaron en Wiagro. El sensor que crearon, 80% producción nacional, permite hacer el seguimiento del ambiente controlado de la silobolsa desde el celular o la plataforma web en todo momento, enviando alertas personalizadas por el usuario ante eventos accidentales o intencionales que puedan poner en riesgo el grano.

“Desarrollamos la solución completa, sensor, plataforma, aplicación para celular, alertas por whatsapp o Telegram y si el usuario tiene algún inconveniente puede chatear con el bolsón. Además, diseñamos un sistema de reporting con blockchain para que el productor se quede tranquilo y compruebe que sus granos están bien cuidados”, afirma.

¿El sensor es el primer producto de Wiagro? 

M.C.: Si, comenzamos en el 2015. La silobolsa es el almacenaje más conflictivo y más popular en Argentina y al que menos controles se le hace- Yo trabajé en varias empresas y veia que la pre y la cosecha estaban avanzadísimos tecnológicamente. No entendía por qué la poscosecha quedaba a la intemperie, me parece una picardía. Entonces estudiando este fenómeno de la pérdida en los procesos productivos y el desperdicio de alimentos pensamos junto al cofundador de Wiagro, Ulises Mickelsen, una solución para el almacenaje. El sensor que hicimos se instala cada 10 metros y buscamos darle valor a los datos que genera, lo que se llama Internet of Value (IOV).

Ese dato nos da el valor presente, como está el grano ahora. Pero también tenemos una herramienta que hace análisis de riesgo, por ejemplo, si yo lo dejo 6 meses más ¿qué riesgo estoy asumiendo? Para darle valor al pasado de ese dato, es decir, cómo fue almacenado, si alguna vez tuvo un problema, si le entró agua, ahí usamos el blockchain que hace inalterable al dato. En un grano speciality, como el maíz pisingallo que tiene una determinada forma de almacenaje, tenemos el valor presente de ese activo financiero, el valor futuro y el valor pasado. Nuestra idea es hacer food as a service o grain as a service, un servicio de cómo esta tu grano, ahora o cómo puede llegar a estar con indicadores de riesgo.

La irrupción del IoT en pandemia

En este camino de cuidar el grano y, por ende, evitar la pérdida de los alimentos, Wiagro logró detectar fallas por roturas en silobolsas causadas por animales como pumas o mulitas y en plena pandemia enviaron sensores al Mato Grosso, Salta y provincia de Buenos Aires. En un momento donde los productores no podían movilizarse hacia los establecimientos, la tecnología llegó para conectar las cosas con las personas y dar paso a la 4ta revolución del agro: su digitalización.

¿Cómo afectó la pandemia a Wiagro? 

M.C.: Lo que pasó es que todos se dieron cuenta que las personas podían conectarse entre ellas pero las cosas estaban desconectadas de la nube, o necesitaban alguien para ir y eso fue lo que aceleró nuestro crecimiento. La gente nos vio por el lado de la seguridad, sea una rotura por un animal o vandalismo, pero después se dio cuenta que también hay calidad. Nos aceleró porque nosotros miramos al espacio, hay muchas aplicaciones que necesitan que alguien vaya a medir o usan la red celular. Nosotros usamos satélites o redes IOT, porque en el campo no hay cobertura. Además pudimos crecer por 3 premisas que la tuvimos desde que iniciamos: los sensores tienen que ser autoinstalables, tiene que tener conectividad global y tienen que ser reutilizables. Mientras el correo funcione, Wiagro opera.

¿Tienen pensado abarcar otras áreas de la producción, como por ejemplo la ganaderia?

M.C.: Tenemos algunas alianzas pero nuestra tecnología se puede adaptar a todo tipo de alimentos y almacenaje, ganaderia, frutas, verduras. Incluso el cuidado del alimento, por ejemplo, en el ganado que tiene sus particularidades.

Nuestra idea es cuidar el alimento, después de sacarlo de la planta. Cuando sacás el grano, una fruta o verdura tiene dos caminos: más o menos mantenerse o pudrirse, nunca va a mejorar. Entonces es el momento crítico para agregarle tecnología y tomar decisiones y la prevención para atacar este gran problema a nivel mundial que es el desperdicio.

¿Cómo está conformado Wiagro?

M.C.: Yo estoy como CEO, Ulises Mickelsen es el CTO y se encarga de toda la parte técnica y el soft, Ariel Ismirlian es gerente de operaciones o COO, Santiago Badran está como CFO y actúa como advisor; nos da una mano de visión de empresario que nosotros no la tenemos poque trabajamos siempre en relacion de dependencia y nos largamos a emprender. Y también otras personas integran el equipo de manera externa que trabajaron conmigo muchos años.

¿Qué fue lo que más los afectó en este proceso de crecimiento?

M.C.: La pandemia nos potenció, pero los cambios de politica cambiaria y la poca falta de financiamiento sí nos afectó y lo pudimos sobrellevar muy bien. El sensor se fabrica acá, con insumos importados que nunca tuvimos problemas para traerlos. Estamos exportando a Brasil, Uruguay y próximamente a Paraguay, pero la inestabilidad económica de Argentina le afecta a todos los que emprenden y los que tienen empresas. no obstante empezamos a ganar concursos, tuvimos un apoyo increíble del Gobierno de la Ciudad, el gobierno de Santa Fe en su momento nos dio mucho apoyo, fuimos creciendo y ya estamos como empresa. En el 2020 concretamos muchas ventas y tenemos una proyección muy buena para este año.

Lo que se viene en IoT aplicado al agro

Además del sensor para silobolsas, Wiagro adaptó un formato para barcazas que monitorea el estado del grano en transporte. Otro de los productos estables para seguimiento con los que el productor puede hacer seguimiento y solicitar analítica para la toma de decisiones.

¿Están trabajando en nuevos lanzamientos?

M.C.: Estamos trabajando en un sensor de fosfina que mide la concentración de gas de fosfina. este año es eso y los silos de chapa para poder darle una solución a los productores. La idea es abarcar todo el sector de poscosecha, por eso también estamos evaluando soluciones para camiones.

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