Monitorización de cultivos por satélite en acción: la opinión de un productor

Agustin Koszo, un productor que representa a Dos Rios S.A.A.I., una compañía que ha adoptado la tecnología de satélite EOS Crop Monitoring, cuenta su experiencia con la agricultura digital.

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01deFebrerode2021a las15:02

Se dice que el uso de las modernas tecnologías digitales es obligatorio en el negocio de la agricultura moderna. Sin embargo, muchos agricultores no confían lo suficiente en determinadas herramientas como para adoptarlas antes de estar seguros de que les beneficiarán. 

Nos pusimos en contacto con Agustin Koszo, un agricultor que representa a Dos Rios S.A.A.I., una compañía que ha adoptado la tecnología de satélite EOS Crop Monitoring, para que nos hable de su experiencia con la agricultura digital.

¿Hace cuánto te dedicas a la agricultura? ¿Y usabas con anterioridad alguna tecnología de agricultura de precisión? 

La compañía se creó hace aproximadamente 30 años, pero yo me cambié a la agricultura hará unos 3 años, justo cuando empezaron a usar tecnologías de agricultura de precisión. Usamos aspersoras John Deere 4730 con mapeo de siembra, una sembradora de maíz con tecnología Precision Planting y un par de cosechadoras John Deere, los modelos 660 y 760 con función de mapeo de cosechas y monitorización directa del rendimiento. También efectuamos nuestras propias asignaciones basándonos en el conocimiento de los campos y los datos de NDVI históricos. Estudié dos años para poder usar estas tecnologías y analizar la información mostrada.  

Háblenos de los campos que explota su compañía. ¿Dónde están, qué superficie total tienen y qué cultivan en ellos? ¿Hay alguna técnica de cultivo específica en su zona? 

Las oficinas centrales están en Alta-Gracia, en la provincia de Córdoba en Argentina. La compañía explota aproximadamente 4000 ha en la zona. Además de eso, tenemos otras 2000 ha en la provincia de Buenos Aires. Cultivamos sobre todo soja, maíz y trigo. La provincia de Córdoba es una región semiárida con un nivel de precipitaciones medio de 600-700 mm al año. Tenemos dos centros de irrigación en nuestros campos, que nos ofrecen una capacidad de irrigación de 300 hectáreas al año. El resto de nuestros campos se riegan con el agua de la lluvia. 

¿Qué tipo de problemas se encuentran con más frecuencia en los cultivos?

Dado que nuestra irrigación y capacidad de tratamiento de las plantas son limitadas, nos encontramos generalmente con los problemas típicos de nuestras latitudes. Los principales problemas de nuestra región son el estrés hídrico, las malas hierbas persistentes, el granizo frecuente y los daños por insectos (sobre todo orugas). 

¿Por qué decidieron adoptar la tecnología de monitorización por satélite? ¿Cuáles fueron los factores decisivos a la hora de elegir una solución? 

La monitorización por satélite es importante para disponer de información de los campos en todo momento. Además, nos permite tener las imágenes de cada campo para un análisis y una gestión futuros más precisos. Esa tecnología nos permite también controlar el progreso de siembra, localizar anomalías y ver las consecuencias de eventos inesperados. El factor decisivo para elegir la plataforma fue la calidad de la información suministrada, su precio y la facilidad de uso. 

¿Qué funciones usan con más frecuencia y cuáles son las más prácticas?

Usamos frecuentemente herramientas NDVI, NDRE y MSAVI para medir la salud de la vegetación. También probamos los instrumentos de zonificación y obtuvimos muy buenos resultados. Vemos el estado real de un determinado campo, lo que puede usarse para mejorar las asignaciones. La capacidad de añadir imágenes de satélite a una aplicación móvil también beneficia al trabajo en los campos.

¿Qué problemas de sus campos resuelven con tecnologías de monitorización de satélite? 

Podemos ver la proliferación de malas hierbas en las primeras etapas del crecimiento y localizar infestaciones parasitarias en zonas remotas de los campos. También nos permite ver áreas con estrés hídrico y aquellas dañadas por el granizo o el viento. Además, el EOS Crop Monitoring nos permite medir la humedad del suelo. 

¿Qué tipo de decisiones agrícolas facilita la monitorización por satélite?

Podemos monitorizar las zonas con rendimientos bajos o condiciones de suelo pobres, que fueron más dañadas por las inclemencias meteorológicas y rastrear los cambios en los daños estacionales de las cosechas por distritos conforme a dichos datos. Por ejemplo, esta temporada una de nuestras granjas fue afectada por granizo y pudimos rastrear la evolución de los daños para ver si coincidían con las pérdidas reales. Al mismo tiempo, logramos localizar las áreas infestadas por malas hierbas y tomar medidas al respecto.

¿Qué resultados lograron con la monitorización por satélite? ¿Existe alguna diferencia en los rendimientos actuales en comparación con las cosechas de años anteriores?

La tecnología nos ayudó a predecir anticipadamente las pérdidas provocadas por el granizo, a desarrollar un plan de acción para casos similares, y a ampliar las bases de conocimiento para cada uno de nuestros campos. La tecnología por sí sola no implica un aumento inmediato de los beneficios por hectárea, pero pudimos distribuir mejor nuestros recursos y reducir nuestros costes basándonos en esa información.  

¿Dónde cree que podría sacársele el máximo rendimiento a la monitorización por satélite? ¿Qué le sugiere a los agricultores que quieren empezar a usarla? 

Lo más importante es la capacidad de rastrear el desarrollo de las plantas y la información que nos permite a los agricultores identificar y predecir anomalías en el crecimiento. Tiene más lógica usar la monitorización por satélite si tienes una plantación grande pues no puedes inspeccionarla debidamente a diario. ¿Qué les sugiero? Recomiendo que empiecen poniéndose en contacto con los proveedores de tecnología para realizar una prueba que les permita ver cómo va a afectar a su trabajo.

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