Se juega una bala de plata: la cerealera Díaz & Forti pidió la convocatoria y agrava la crisis de Vicentin

Presentó el pedido en la Justicia rosarina. Desde diciembre está suspendida en el registro de operadores del Ministerio de Agricultura

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Se juega una bala de plata: la cerealera Díaz & Forti pidió la convocatoria y agrava la crisis de Vicentin
11deFebrerode2021a las13:03

La cerealera Díaz & Forti resolvió pedir la convocatoria de acreedores, tras 70 días con su matrícula suspendida del Registro de Operadores del Mercado de Granos (Ruca). La medida complica aún más situación de Vicentin, que recibía de la empresa el grueso de sus ingresos como contraparte por los contratos de fasón de sus instalaciones.

Con esta movida, la firma perteneciente al Grupo Olio se juega una bala de plata para destrabar un complejo panorama, que incluyó además de la negativa de los funcionarios nacionales el rechazo de una cautelar por parte de la Justicia Federal. La pretensión es que el juez a cargo del expediente concursal -recayó en el juzgado civil y comercial N° 7 de Rosario, cuyo titular es Marcelo Quiroga- pida el levantamiento de las sanciones.

Vale recordar que la suspensión en el Ruca se produjo en diciembre, cuando desde el Banco Central informaran al Ministerio de Agricultura que se registaban graves incumplimientos en liquidación de divisas. Desde la empresa siempre esgrimieron que hubo motivos más políticos que técnicos en la medida, pero lo cierto es que hasta acá el gobierno se mantuvo muy firme en la medida.

En el mercado nadie se vio sorprendido por el pedido de convocatoria. Tampoco en el juzgado de Reconquista donde se tramita el concurso de Vicentin, donde igualmente se convocó una reunión de urgencia para los próximos días, a los fines de “coordinar acciones” para resguardar la situación de la agroexportadora.

Ver también: Hay varios interesados: qué alternativas evalúa Vicentin ante la situación de Díaz & Forti

Según la información aportada desde Díaz & Forti, las cuentas con la agroexportadora se encuentran al día (en enero le transfirieron 5 millones de dólares por la correspondiente obligación mensual), aunque admitieron que deberán barajar y dar de nuevo para ver cómo seguir.

Más allá de Vicentin, la firma ahora concursada aseguró no registrar impagos con proveedores del sector agropecuario. Mientras que el grueso del pasivo se concentra en el Banco Central, la AFIP y fondos extranjeros, el resto se compone por un grupo de 40 acreedores “que en todos los casos no superan los 30.000 pesos”, según aportaron.

Sin el aporte de Díaz & Forti, es muy nebuloso el futuro del gigante agroexportador. Si bien recientemente exploró contratos de fasón con otros operadores, la gran pregunta es quién se arriesgará a venderle granos luego de los sucesivos traspiés. Fuentes del juzgado de Reconquista plantearon que sin el oxígeno de la cerealera rosarina, la empresa sólo tenía fondos por tres meses.

¿Qué se podría lograr con el concurso preventivo?

Según los abogados de la firma del Grupo Olio, el juez Quiroga podría pedir el levantamiento de la suspensión argumentando que será él (o un funcionario judicial que designe) quien administre los fondos, lo que brindaría nuevos elementos para que Agricultura revea la medida. Hasta aquí, las diversas reuniones con funcionarios nacionales no surtieron efecto. Tampoco la vía judicial: a fines de diciembre el magistrado Enrique Regueira -a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo Federal 1- le rechazó una cautelar, planteando que la empresa no había logrado acreditar "con el debito sustento la verosimilitud" del reclamo.

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