Recomendaciones para la siembra de avena: qué tener en cuenta

Desde INTA Paraná detallaron los puntos importantes para llevar a cabo un buen forraje y cómo adelantarse.

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Recomendaciones para la siembra de avena: qué tener en cuenta
25deFebrerode2021a las07:57

La avena es el cereal forrajero de invierno más importante del país y tiene como destino la alimentación animal en pastoreo directo, silaje, grano o heno. Por este motivo, desde INTA Paraná detallaron una serie de recomendaciones sobre la elección del ciclo, el cultivar y la fecha para obtener los mejores resultados.

En este sentido, remarcaron que es importante pensar en la elección de la especie y el cultivar, ya que es una decisión de alto impacto en los sistemas productivos. “La avena sigue siendo el forraje más elegido por los productores por su longitud de ciclo y respuesta ambiental”, destacaron los técnicos del INTA.

La superficie sembrada a nivel nacional varía, según el año, entre 1 y 1,5 millones de hectáreas. Este volumen se da por su potencial de producción, la versatilidad de usos y su alta adaptabilidad al ambiente específico. 

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“En la provincia de Entre Ríos, la superficie sembrada varía entre las 80 y 100 mil hectáreas”, relató Walter Kuttel, especialista del INTA Paraná abocado al trabajo con este cultivo. “Es una especie muy plástica en su utilización dado que produce pasto desde mayo hasta noviembre. Aun cuando esta especie se encuentra panojada y granada, es posible pastorearla ya que su calidad se mantiene”, agregó.

Para obtener importantes resultados, una de las estrategias implementadas por los productores de la zona es anticiparse a la siembra de avena. Esto se debe a que, por su longitud de ciclo, se puede sembrar en fechas tempranas.

Desde el INTA señalaron que esto se da porque los cultivares modernos tienen una curva de producción de pasto más equilibrada en el tiempo, lo cual les permite cubrir con mayor eficiencia el “bache” invernal de forraje de los sistemas pastoriles.

Por otra parte, la siembra del cultivo puede adelantarse al mes de febrero en busca de una producción temprana de forraje. “En estas situaciones se deben seleccionar cultivares de ciclo largo si se pretende que el cultivo se mantenga productivo hasta la primavera”, explicaron desde la estación experimental Paraná. Al mismo tiempo, remarcaron que en estas situaciones es factible lograr cultivos con doble propósito, haciendo el aprovechamiento forrajero durante el otoño y dejando luego que el cultivo se desarrolle para hacer un ensilado en primavera o cosecha de granos. 

“Una alternativa u opción para complementar al cultivo de avena es el de las cebadas pastoriles, que, aunque en general tienen un periodo de aprovechamiento menor que el de las avenas, presentan algunas ventajas como resistencia a pulgón y mejor comportamiento sanitario. Pensando en diversificar, existen otras opciones interesantes pero muy poco exploradas en nuestra provincia como el triticale y el centeno, cultivos muy tolerantes a situaciones de frío y estrés hídrico”, enfatizó el profesional del INTA Paraná.

En el INTA hay a disposición cultivares con características destacables en cuanto a su potencial de producción o versatilidad de usos. En el último año, el Programa de Mejoramiento liberó dos cultivares nuevos con resistencia a la roya de la hoja: Sofía INTA y Elena INTA.

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